viernes, 12 de junio de 2026

Alcaldes y Gestores Municipales de Guardamar del Segura (1900-1950)

Historia Local

Los Regidores del Pino

Alcaldes y Gestores Municipales de Guardamar del Segura (1900-1950)
Entre Dunas, Riadas, Pandemias y Reconstrucción
Alcaldes de Guardamar del Segura en la primera mitad del siglo XX
Galería histórica de los alcaldes de Guardamar del Segura · Primera mitad del siglo XX
📜 Resumen Ejecutivo

Este artículo reconstruye la historia municipal de Guardamar del Segura durante la primera mitad del siglo XX, un periodo definido por cuatro grandes desafíos: la culminación de la repoblación forestal para frenar el avance de las dunas, las recurrentes riadas del río Segura, la devastadora pandemia de gripe de 1918, y la secuela de la Guerra Civil Española. A través del análisis de los alcaldes y presidentes de comisiones gestoras que gobernaron entre 1900 y 1950, se dibuja un retrato de la resiliencia de una comunidad que logró sobrevivir y, en algunos momentos, prosperar pese a condiciones adversas extremas.

La investigación se ha fundamentado principalmente en el Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante, el blog del investigador José Antonio Aldeguer (Universidad de Alicante), y el Anuario del Instituto de Estudios Guardamarencs (BALUARD, núm. 7, 2016-2017).

Los Regidores del Pino: Alcaldes y Gestores Municipales de Guardamar del Segura (1900-1950)

Entre Dunas, Riadas, Pandemias y Reconstrucción


Resumen Ejecutivo

Este artículo reconstruye la historia municipal de Guardamar del Segura durante la primera mitad del siglo XX, un periodo definido por cuatro grandes desafíos: la culminación de la repoblación forestal para frenar el avance de las dunas, las recurrentes riadas del río Segura, la devastadora pandemia de gripe de 1918, y la secuela de la Guerra Civil Española. A través del análisis de los alcaldes y presidentes de comisiones gestoras que gobernaron entre 1900 y 1950, se dibuja un retrato de la resiliencia de una comunidad que logró sobrevivir y, en algunos momentos, prosperar pese a condiciones adversas extremas.

La investigación se ha fundamentado principalmente en el Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante, el blog del investigador José Antonio Aldeguer (Universidad de Alicante), y el Anuario del Instituto de Estudios Guardamarencs (BALUARD, núm. 7, 2016-2017), que contiene el artículo "1918. Hace cien años" de José Viudes Amorós, basado en las actas capitulares del Archivo Histórico de Guardamar.


1. Fase de Investigación: Identificación de Mandatarios (1900-1950)

1.1. Metodología y Fuentes

La reconstrucción de la cronología alcaldil de Guardamar del Segura para este periodo enfrenta una problemática común a muchos archivos municipales españoles: la fragmentación documental. Según constata la investigación de Sánchez Balaguer sobre la prensa en la Vega Baja, "en los [archivos] restantes —salvo el de la ciudad de la sal [Torrevieja]— solamente existen legajos sueltos o series de actas incompletas". Esta circunstancia explica las lagunas que aún persisten para ciertos periodos.

Las fuentes principales utilizadas han sido:

  • Archivo de la Democracia, Universidad de Alicante: Fondo "Represión franquista en Alicante", sección Guardamar del Segura, que reproduce documentación del AHM de Guardamar y del AHPA (legajos 938, 9066, 9070, 9101, 9151, 9302, 12554, 12561, 19545, 19549; sumarios 1166, 1499, 3262, 6777, 7393; cajas 1479/24, 15411/1, 16141/5).
  • Blog de José Antonio Aldeguer (blogs.ua.es/joseantonioaldeguer): Actas capitulares de sesiones extraordinarias de 1940.
  • BALUARD, Anuari de l'Institut d'Estudis Guardamarencs, núm. 7 (2016-2017): Artículo "1918. Hace cien años" de José Viudes Amorós, basado en el Archivo Histórico de Guardamar (AHG). Este documento ha permitido identificar la corporación municipal de 1918 con nombres completos, así como datos financieros, demográficos y sanitarios de extraordinaria precisión.
  • Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares): Causa General, sumarios militares.
  • Biblioteca Virtual del Ministerio de Defensa: Sumarios 1499, 2200, 3262.

1.2. Cronología Alcaldil Reconstruida

Periodo Nombre Cargo Fechas exactas Partido/Notas
Restauración (1900-1918) Datos parciales 1900-1917
Antonio Pérez Roviño Alcalde 1918 (al menos desde inicios de año) Renovación parcial de concejales electos en 1915
Manuel Hernández Aldeguer 1º Teniente Alcalde 1918
Ramón Pérez García 2º Teniente Alcalde 1918
José Aldeguer Blasco Concejal (Interventor) 1918
Francisco Sanz Pérez Concejal (Síndico) 1918
Rosalino Verdú Ródenas Concejal (Depositario) 1918
Joaquín Martínez Sánchez Concejal 1918
Vicente Beltrán Valentí Concejal 1918
José Ferrer Morante Concejal 1918
Tomás Lucas Maciá Concejal 1918
Vacío documental 1919-1923
Dictadura de Primo de Rivera José García Jover Vocal Junta Municipal 1923-1924 Unión Patriótica
José García Jover Alcalde 7-II-1924 al 7-VIII-1926
Vacío documental 1926-1931
Segunda República Jerónimo Trives Alcalde 1931 (inicios) PRRS
Manuel Zaragoza Quesada Alcalde Marzo 1936 - 13-VII-1936 PRRS → IR
José García Jover Alcalde en funciones Julio-agosto 1936 IR (por enfermedad de Zaragoza)
José García Jover Alcalde 15-VIII-1936 al 10-X-1936 IR
Manuel Zaragoza Quesada Alcalde 10-X-1936 (breve) IR (reincorporación)
Ramón Ortiz Alcalde Noviembre 1936 - febrero 1938 PSOE/UGT
Ramón Ortiz Alcalde Marzo-noviembre 1938 PSOE/UGT
José Albaladejo (?) Último alcalde de la guerra Noviembre 1938-marzo 1939 PSOE/UGT
PCE Alcalde interino 1938 (breve) Destituido por Ortiz
Posguerra Comisión Gestora Presidida por autoridad militar/franquista 1939-5-X-1940
Manuel Rivera Pérez Alcalde 5-X-1940 en adelante Designado por Gobernador Civil
Manuel Zaragoza Quesada Alcalde (restaurado) 1940 en adelante

Nota: Los datos sobre los periodos 1919-1923 y 1940-1950 presentan lagunas significativas que requieren investigación adicional en el Archivo Municipal de Guardamar.


2. Análisis por Etapas Históricas

2.1. El Legado de la Restauración (1900-1923): La Gran Obra del Ingeniero Mira y la Crisis de 1918

Contexto: Guardamar en el umbral del siglo XX

A principios del siglo XX, Guardamar del Segura era un municipio que llevaba décadas luchando por su supervivencia física. El avance imparable de las dunas había amenazado con sepultar el núcleo urbano durante el siglo XIX, obligando incluso a considerar el traslado de la población. Fue en este contexto de emergencia medioambiental cuando el ingeniero de montes Francisco Mira y Botella (1841-1921) diseñó e implementó el ambicioso "Plan de Repoblación y Fijación de Dunas de Guardamar", iniciado en 1896 y culminado en los primeros años del siglo XX.

La Corporación Municipal de 1918: Antonio Pérez Roviño y la gestión de la pandemia

El documento del Instituto de Estudios Guardamarencs permite identificar con precisión la corporación municipal de 1918, un año crítico para la historia de Guardamar:

Alcalde: Antonio Pérez Roviño

La renovación parcial de concejales de 1918, conforme a la ley electoral vigente, mantuvo a los concejales electos en 1915 que debían continuar, sumando los elegidos en noviembre de 1917. Tras la elección del nuevo alcalde, la corporación quedó compuesta como sigue:

Cargo Nombre Función específica
Alcalde Antonio Pérez Roviño Presidente de la Corporación
1º Teniente Alcalde Manuel Hernández Aldeguer
2º Teniente Alcalde Ramón Pérez García
Concejal José Aldeguer Blasco Interventor
Concejal Francisco Sanz Pérez Síndico
Concejal Rosalino Verdú Ródenas Depositario
Concejal Joaquín Martínez Sánchez
Concejal Vicente Beltrán Valentí
Concejal José Ferrer Morante
Concejal Tomás Lucas Maciá

Esta corporación, de extracción claramente local y probablemente conservadora (dado el contexto de la Restauración), tuvo que enfrentar una de las crisis sanitarias más graves de la historia de Guardamar: la pandemia de gripe de 1918.

Finanzas municipales en 1918: Un Ayuntamiento al borde de la quiebra

Las actas capitulares del Archivo Histórico de Guardamar revelan una situación financiera dramática. El total de la deuda del Ayuntamiento se estimó en 23.424,81 pesetas, una cifra que representaba casi la totalidad del presupuesto anual, fijado en 28.682 pesetas.

Principales partidas de gasto municipales (1918):

Concepto Importe (pesetas)
Sueldo de empleados 3.743,70
Médico titular 1.500,00
Fluido eléctrico de la población 840,00
Enfermos pobres de la localidad 1.000,00
Enfermedades contagiosas 900,00
Farmacéutico 551,00
Sereno 390,00
Practicante 150,00
Fiesta del Árbol 50,00

La deuda acumulada con los empleados municipales era particularmente grave. Al sereno José Blasco García se le debían 3.493,99 pesetas correspondientes al sueldo y gastos de mantenimiento del alumbrado público desde 1907 hasta 1918. Al sepulturero Ramón Sánchez Jávega se le debían 816,56 pesetas.

Esta situación de insolvencia crónica —causada por la imposibilidad de recaudar impuestos debido a las catástrofes naturales (sequías y riadas)— condicionó radicalmente la capacidad de respuesta del Ayuntamiento ante la pandemia.

La gripe española de 1918: La gran prueba de fuego de Antonio Pérez Roviño

La pandemia de gripe de 1918 constituyó el mayor desafío sanitario de la historia de Guardamar hasta la Guerra Civil. Según los registros del Registro Civil analizados por Viudes Amorós, la epidemia causó 35 muertes directas por gripe (1 en septiembre, 23 en octubre y 11 en noviembre), aunque el número total de fallecidos en 1918 fue de 98 personas, lo que representó una tasa de mortalidad de 32 por 1.000 habitantes, frente a los 18 por 1.000 de 1917.

Cronología de la epidemia en Guardamar:

Fecha Acontecimiento
Enero 1918 Primera muerte "diagnosticada": Antonio Bañó Samper (hijo de Concepción Samper Barracina, dueña del molino harinero). Caso aislado, no relacionado con la epidemia.
22 de septiembre Muerte de Trinidad Rodríguez Andreu (21 años). Primer aviso del horror que se avecinaba.
5 de octubre Muerte de Teresa Martínez Gas (59 años).
6 de octubre Cuatro fallecimientos en un solo día.
14 de octubre Muerte de dos hermanas: Dolores Aldeguer Marín (casada, madre de siete hijos) y Concepción (23 y 12 años).
Octubre 35 fallecimientos, de ellos 23 por gripe.
Noviembre 11 muertes por gripe en los primeros días del mes.
10 de noviembre Cesan los fallecimientos por gripe "como si el viento de levante se llevara los virus tierra adentro".

La gripe afectó a más de 500 personas en una población de apenas 3.034 habitantes. El ambiente en el pueblo era tenebroso: "las calles estaban desiertas, nadie salía de sus casas a no ser por una imperiosa necesidad, cuando alguien tosía o exhalaba se encendían todas las alarmas".

Respuesta municipal de Antonio Pérez Roviño:

El alcalde Pérez Roviño demostró una notable capacidad de gestión en circunstancias extremas:

  1. 29 de septiembre: Convocó un pleno extraordinario para informar a los concejales de la grave situación. Tras un amplio debate, la corporación acordó por unanimidad:

> "(...) se ponga en conocimiento del Señor Gobernador Civil de la provincia, el estado de este pueblo y que de los fondos que se recaudan en Consumos para municipales se atienda a las familias pobres más necesitadas con fondos, medicinas y alimentos".

  1. Octubre: La mayoría de los concejales estaban en cama afectados por la gripe, por lo que no se pudo convocar ninguna reunión del Ayuntamiento. Para paliar la situación, el Ayuntamiento empleó el dinero recaudado del impuesto de consumos (llamado vulgarmente de "comer, beber y arder") para ayudar a los vecinos que no podían comprar medicamentos.
  1. 18 de octubre: La Diputación Provincial de Alicante envió una circular reclamando la recaudación del impuesto de consumos, que no se había remitido en su debida fecha.
  1. 3 de noviembre: Pese a que algunos concejales seguían con fiebre o muy débiles, se realizó un nuevo pleno. Antonio Pérez respondió a la circular de la Diputación el día 28:

> "(...) que los motivos para el retraso de los pagos era debido a que la mayoría de los Señores que componen el Ayuntamiento se hallaban en cama con la enfermedad reinante".

  1. Respuesta de la Diputación: La administración provincial mostró una comprensión inusual:

> "(...) que hacían suya la grave situación, y por lo tanto acordaron que tan luego pase esta circunstancia se recaude cuanto reponga y se ingresen mayores cantidades".

Esta secuencia documenta no solo la gravedad de la crisis, sino también la eficacia relativa de la gestión de Pérez Roviño, que logró mantener la institución municipal operativa pese a la enfermedad de buena parte de sus miembros.

Demografía y estructura social de Guardamar en 1918

Los datos demográficos permiten contextualizar la magnitud de la crisis:

Indicador Valor
Población 1910 (INE) 2.898 habitantes
Población 1920 (INE) 3.067 habitantes
Población estimada 1918 3.034 habitantes
Natalidad 1918 95 nacimientos
Mortalidad 1918 98 defunciones
Crecimiento vegetativo 1918 -0,98 por 1.000 (negativo)
Tasa de mortalidad 1918 32 por 1.000
Tasa de mortalidad 1917 18 por 1.000
Tasa de masculinidad (nacimientos) 1,26

La estructura ocupacional de los padres en 1918 revela una economía predominantemente rural y proletaria:

Oficio Número % del total
Jornaleros 57 60%
Propietarios 6 6,3%
Labrador 5 5,3%
Carpintero 3 3,2%
Empleado 3 3,2%
Corredor 2 2,1%
Herrero 2 2,1%
Pescador 2 2,1%
Otros (albañil, carretero, esquilador, farmacéutico, gañán, gitano, guarda, industrial, pastor, pobre limosnero, tratante) 11 11,6%

El 60% de los padres eran jornaleros, lo que explica la vulnerabilidad extrema de la población ante la epidemia: la ausencia de ingresos durante la enfermedad condenaba a las familias a la dependencia de la asistencia municipal.

La política municipal y la cuestión autonómica

El 8 de diciembre de 1918, el alcalde Pérez Roviño leyó en el pleno una circular del gobernador de Valencia convocando una asamblea para el 15 de diciembre "en la cual se decidiría sobre la autonomía que se había de solicitar al gobierno del rey Alfonso XIII". El motivo era "manifestar que la región valenciana se hallaba y tenía condiciones de regirse autonómicamente y en mejores condiciones que la catalana".

Pese al "estado ruinoso en que había quedado el municipio —tras la pandemia de gripe—", la corporación votó por unanimidad adherirse al comunicado al alcalde de Valencia, solicitando enmiendas "que sean de utilidad para esta región haciendo uso de los pueblos que acojan con beneplácito la autonomía que se solicite".

Este episodio demuestra que, incluso en medio de una crisis sanitaria y financiera, el Ayuntamiento de Guardamar mantenía una cierta sensibilidad política y una capacidad de participación en los debates regionales.

El regadío y la concesión a Riegos de Levante

En 1918, el Ayuntamiento de Guardamar tuvo que gestionar una transformación estructural de la economía local: la concesión a la compañía "Riegos de Levante" para derivar las aguas del Segura. El Real Decreto de 19 de septiembre de 1918 autorizó la derivación de 2.500 litros por segundo de la presa del molino harinero de San Antonio. La compañía, cuyos propietarios eran banqueros catalanes, la banca francesa Dreyfus, el propio Alfonso XIII y miembros del gobierno, compró fincas de secano para convertirlas en regadío, especulando con el incremento exponencial de su valor. El canal se inauguró por el rey a finales de enero de 1923.

Esta transformación hidráulica, gestionada desde la alcaldía de Pérez Roviño, modificó para siempre la agricultura de Guardamar, aunque los beneficios principales recayeron en los grandes propietarios y especuladores, no en los jornaleros que constituían la mayoría de la población.

La función municipal durante la Restauración: síntesis

Pese a que los nombres de los alcaldes del periodo 1900-1917 no han podido ser identificados en la presente investigación, la documentación de 1918 permite reconstruir la actuación municipal en tres ámbitos:

a) Cesión de terrenos municipales: El consistorio facilitó las extensiones de dunas necesarias para las plantaciones experimentales de pino carrasco (Pinus halepensis), especie seleccionada por Mira por su resistencia a la salinidad y su capacidad de fijación de arenas.

b) Contrapartida económica: Los presupuestos municipales, aunque modestos y siempre en déficit, contribuyeron al mantenimiento de las guarderías forestales.

c) Ordenación urbanística: La consolidación del nuevo núcleo urbano, desplazado hacia el oeste para escapar del avance dunar, requirió decisiones municipales sobre trazado de calles, dotación de servicios y asignación de parcelas.


2.2. Dictadura de Primo de Rivera y Segunda República (1923-1939): Política, Urbanismo y Guerra

2.2.1. La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930): José García Jover y las Juntas Municipales

La instauración de la Dictadura en septiembre de 1923 trajo consigo la suspensión de los ayuntamientos electos y su sustitución por Juntas Municipales designadas desde la Gobernación. En Guardamar, José García Jover, panadero de oficio y vecino de la localidad, fue nombrado vocal de la Junta Municipal en 1923, accediendo a la alcaldía el 7 de febrero de 1924.

García Jover dimitió el 7 de agosto de 1926, lo que sugiere tensiones internas o desacuerdos con la política dictatorial. Su perfil —artesano urbano, no terrateniente— indica que la Dictadura buscó en Guardamar respaldo entre las clases medias urbanas, no entre la oligarquía agraria tradicional.

Durante su mandato, las prioridades municipales se orientaron hacia:

  • La consolidación de las infraestructuras del Plan Mira
  • La mejora de caminos de acceso al núcleo urbano
  • Los primeros intentos de dotar de servicios básicos (agua, saneamiento) al creciente turismo estival

El vacío documental para 1926-1931 impide precisar quién o quiénes gobernaron Guardamar en los años finales de la Dictadura y el periodo del "Dictablanda" de Dámaso Berenguer.

2.2.2. La Segunda República (1931-1936): La Hegemonía Radical-Socialista

Las elecciones municipales de abril de 1931 transformaron radicalmente la vida política de Guardamar. El Partido Republicano Radical-Socialista (PRRS), fundado localmente a principios de 1930 por antiguos militantes de la Unión Patriótica desencantados con la Dictadura, se convirtió en la fuerza hegemónica, obteniendo la mayoría absoluta de concejales.

Jerónimo Trives fue nombrado alcalde republicano en 1931. Hermano de un represaliado posteriormente por el franquismo, Trives representaba la nueva clase política republicana: probablemente de extracción urbana o artesana, vinculada a los sectores que habían sufrido la marginación durante la Restauración. La sede del partido, el Centro Republicano de la calle Mayor, n.º 5, se convirtió en el epicentro de la vida política local.

La crisis del PRRS a escala nacional en 1933 provocó una reconfiguración local: la mayoría de los militantes de Guardamar se integraron en la Izquierda Radical-Socialista y, desde abril de 1935, en Izquierda Republicana (IR). A finales de 1935 se fundó una agrupación local de Unión Republicana, aunque con escasa implantación.

Manuel Zaragoza Quesada, comerciante nacido el 7 de enero de 1886, encarnó esta evolución política. Vocal de la Junta Municipal durante la Dictadura (1923-1924), fue concejal del PRRS tras 1931, pasando a IR en 1935. Teniente de alcalde desde noviembre de 1932, accedió a la alcaldía en marzo de 1936. Su mandato, sin embargo, se vio interrumpido por la enfermedad a partir del 13 de julio de 1936, apenas una semana antes del alzamiento militar que desencadenó la Guerra Civil.

La comisión gestora que gobernó entre abril de 1934 y enero de 1936, nombrada por el Gobernador Civil tras la crisis del Bienio Negro, constituye un episodio de interrupción democrática local que merecería investigación específica.

2.2.3. La Guerra Civil en Guardamar (1936-1939): Alcaldes en Tiempos de Guerra

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 encontró a Guardamar bajo la administración de José García Jover, que asumió funciones de alcalde por la enfermedad de Zaragoza. El 15 de agosto de 1936, García Jover fue nombrado alcalde formalmente, cargo que desempeñó hasta el 10 de octubre de 1936, cuando Zaragoza Quesada se reincorporó brevemente.

La configuración política de Guardamar durante la guerra refleja la complejidad del Frente Popular local:

Fuerza política Representación Alcaldes/Concejales destacados
IR (Izquierda Republicana) Mayoría inicial José García Jover, Manuel Zaragoza Quesada
PSOE/UGT Creciente Ramón Ortiz, José Albaladejo
PCE Minoritaria Concejal desde marzo 1937, alcalde interino 1938

Ramón Ortiz, pescador de profesión (nacido el 14 de septiembre de 1905), representó la emergencia del proletariado marítimo en la política municipal. Afiliado al PSOE y la UGT, fue vicepresidente y luego presidente de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra "El Porvenir". Alcalde desde noviembre de 1936 hasta febrero de 1938, fue incapacitado por el Gobernador Civil "por un asunto de abastos", continuando como concejal. Recuperó la alcaldía entre marzo y noviembre de 1938.

La gestión de abastos constituyó el principal desafío de los alcaldes republicanos. La escasez de alimentos, la necesidad de organizar las requisas agrícolas y el mantenimiento de la distribución de pescado fueron prioridades absolutas. El Comité Agrícola Local, en el que participaban las sociedades obreras, asumió funciones de planificación económica que trascendieron la mera administración municipal.

Un episodio significativo fue la destitución en octubre de 1938 del concejal del PCE (natural de Elche, empleado de la Compañía de Riegos de Levante), que había llegado a ser teniente de alcalde y alcalde interino, por "abandono y negligencia como Delegado Municipal de Abastos", a propuesta del propio Ortiz. Este hecho ilustra las tensiones internas del bando republicano y la prioridad absoluta que tenía la gestión de suministros.

José Albaladejo, jornalero nacido en 1890, fue concejal entre noviembre de 1938 y marzo de 1939, desempeñándose como último alcalde de la guerra en su fase final. Su condena posterior (12 años y un día de reclusión) y la descripción que de él hacen los informes franquistas contrastan con su actuación documentada en la gestión de fincas incautadas.


2.3. El Primer Franquismo y la Posguerra (1939-1950): Represión, Escasez y Reconstrucción

2.3.1. La Comisión Gestora (1939-1940)

La caída de Guardamar en manos franquistas, en el contexto de la conquista de la provincia de Alicante en marzo de 1939, supuso la inmediata disolución del Ayuntamiento republicano. Como en toda España, se impuso una Comisión Gestora presidida por autoridades militares o civiles designadas directamente por la Gobernación Civil.

La primera acta capitular conservada de este periodo corresponde al 5 de octubre de 1940. En ella se registra que "el Señor Gobernador Civil de la provincia nombra la designación de alcalde a Don Manuel Rivera Pérez, que jura su cargo y acuerda celebrar las sesiones ordinarias los días 1 y 15 de cada mes".

La identidad de Rivera Pérez —probablemente un notable local de extracción conservadora o un funcionario de confianza— y la composición de la Comisión Gestora que le precedió permanecen en la penumbra documental. Lo que sí es evidente es la ruptura absoluta con la administración anterior: de los alcaldes republicanos, todos los que pudieron ser localizados fueron sometidos a proceso militar.

2.3.2. La Restauración de Manuel Zaragoza Quesada

Curiosamente, Manuel Zaragoza Quesada, alcalde republicano de 1936, fue restaurado en el cargo en algún momento posterior a octubre de 1940. Esta aparente paradoja se explica por varios factores documentados en su sumario militar:

  • Su breve período de alcaldía en octubre-noviembre de 1936 (quince días, según la sentencia)
  • Su "buena conducta" antes del "Glorioso Movimiento Nacional"
  • Su colaboración documentada con "personas de orden" y su intervención para conseguir la libertad de algunos detenidos
  • La atenuante muy cualificada que le fue aplicada, resultando en una condena de apenas seis meses y un día de prisión menor

Zaragoza Quesada encarna la complejidad de la transición de la República al Franquismo en el ámbito local: un republicano moderado que, por circunstancias personales y políticas, logró una reintegración que otros compañeros de partido no pudieron alcanzar.

2.3.3. Las Dificultades de la Posguerra: Hambre, Racionamiento y Reconstrucción

Los años 1940-1950 representaron para Guardamar —como para el conjunto de España— una década de privaciones extremas. La autarquía económica del primer franquismo, la sequía recurrente y el aislamiento internacional crearon condiciones de subsistencia dramáticas.

En este contexto, las funciones del Ayuntamiento se redujeron esencialmente a:

  • Gestión del racionamiento: Distribución de cupones de alimentos, control de precios, requisas de productos agrícolas
  • Mantenimiento de infraestructuras básicas: Reparación de daños de guerra, conservación de caminos, gestión del agua potable
  • Colaboración con la represión: Emisión de informes sobre "rojos" para los tribunales militares, como documentan los sumarios conservados

Los "primeros intentos de modernización" a los que alude la historiografía local deben entenderse en este marco de supervivencia: la electrificación rural, la mejora de pozos y aljibes, y los primeros proyectos de alcantarillado fueron obra no tanto de una planificación desarrollista como de la necesidad urgente de resolver déficits estructurales agravados por la guerra.


3. Matriz de Contribución y Dificultad (3C)

3.1. Antonio Pérez Roviño (1918)

Dimensión Análisis
Contexto Restauración, pandemia de gripe de 1918, crisis financiera municipal
Conversión (medida) Convocatoria de plenos extraordinarios durante la epidemia; solicitud de ayudas al Gobernador Civil; gestión del impuesto de consumos para asistencia sanitaria; fijación del jornal medio (1,50 pesetas); adhesión a la asamblea autonómica valenciana
Consecuencia (impacto) Mantenimiento de la institución municipal operativa pese a la enfermedad de la mayoría de concejales; distribución de fondos, medicinas y alimentos a familias pobres; negociación exitosa con la Diputación Provincial para aplazar pagos
Dificultades - Sanitaria: Epidemia de gripe que causó 35 muertes directas y afectó a más de 500 personas en una población de 3.034 habitantes; la mayoría de los concejales en cama durante octubre de 1918
- Económica: Deuda municipal de 23.424,81 pesetas, equivalente al 82% del presupuesto anual (28.682 pesetas); imposibilidad de recaudar impuestos
- Social: Población 60% jornaleros, sin recursos para medicamentos; alta mortalidad infantil (27% de los fallecidos menores de 2 años)
- Política: Inestabilidad nacional (crisis de gobierno, dimisión de García Prieto, cuestión catalanista)

Pérez Roviño representa el arquetipo del alcalde de la Restauración: un notable local que gestionó la supervivencia comunitaria en circunstancias extremas, sin una ideología política definida más allá del conservadurismo moderado propio del caciquismo alicantino.

3.2. José García Jover (1924-1926; 1936)

Dimensión Análisis
Contexto Dictadura de Primo de Rivera / Inicio Guerra Civil
Conversión (medida) Vocal de Junta Municipal (1923); Alcalde (1924-1926); Alcalde republicano (agosto-octubre 1936)
Consecuencia (impacto) Durante la Dictadura: estabilidad administrativa en periodo de incertidumbre política. En 1936: gestión de la transición hacia el control republicano tras el alzamiento
Dificultades - Política: Transición de la Unión Patriótica al republicanismo radical-socialista; acusaciones post-guerra de "elemento marxista" pese a su moderación documentada
- Social: Tensión entre familias de derechas e izquierdas; presión de milicianos forasteros
- Personal: Condena a 6 años de reclusión; informes contradictorios sobre su actuación (favoreció a "personas de orden" pero fue "responsable directo de desmanes")

García Jover es quizás la figura más compleja del periodo. Su condena por auxilio a la rebelión (1941) y su posterior detención en 1945 por presunta organización clandestina demuestran que, incluso para quienes intentaron una mediación moderada, el franquismo no contempló la reconciliación.

3.3. Manuel Zaragoza Quesada (1936; restaurado 1940+)

Dimensión Análisis
Contexto Segunda República / Primer Franquismo
Conversión (medida) Alcalde republicano (marzo-julio 1936); breve reincorporación (octubre 1936); alcalde franquista (desde 1940)
Consecuencia (impacto) Continuidad administrativa en la transición; restauración como figura de consenso local en la posguerra
Dificultades - Salud: Enfermedad que le obligó a delegar funciones en julio de 1936
- Política: Multa municipal de 1937 por "abusos en la venta de substancias" (probablemente en el contexto de control de precios republicano)
- Judicial: Condena de 6 meses y 1 día; aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas

Zaragoza Quesada representa el arquetipo del republicano moderado que logró sobrevivir en la posguerra gracias a una red de protección local y a una actuación ambigua durante los meses críticos de 1936.

3.4. Ramón Ortiz (1936-1938)

Dimensión Análisis
Contexto Guerra Civil, zona republicana
Conversión (medida) Alcalde del Frente Popular (noviembre 1936-febrero 1938; marzo-noviembre 1938); presidente de "El Porvenir" (UGT)
Consecuencia (impacto) Organización de abastos municipales; gestión de requisas agrícolas; control de milicias
Dificultades - Abastos: Incapacitado por el Gobernador Civil por "asunto de abastos" (febrero 1938), lo que indica la imposibilidad de satisfacer demandas básicas
- Política: Tensión con el PCE (destitución del concejal comunista); necesidad de equilibrar presiones de distintas fuerzas del Frente Popular
- Represión: Condena a 20 años de reclusión menor; traslado a prisión celular de Barcelona (1942)

Ortiz encarna la tragedia de la clase obrera organizada: su experiencia sindical fue puesta al servicio de la comunidad en circunstancias imposibles, para ser posteriormente castigada con severidad extrema.

3.5. Manuel Rivera Pérez (1940-?)

Dimensión Análisis
Contexto Posguerra inmediata, hambre y racionamiento
Conversión (medida) Designación como alcalde por el Gobernador Civil (5-X-1940)
Consecuencia (impacto) Normalización administrativa; establecimiento de calendario de sesiones (días 1 y 15 de cada mes)
Dificultades - Económica: Gestión de la escasez absoluta; dependencia de la red de trueque y mercado negro
- Política: Implementación de la represión franquista (emisiones de informes a tribunales militares)
- Social: Reconstrucción de una comunidad fracturada por la guerra civil

4. Crisis Transversales: Pandemias, Riadas, Escasez y Represión

4.1. La Pandemia de 1918: Un precedente olvidado

La pandemia de gripe de 1918 constituye un precedente fundamental para entender la resiliencia de Guardamar ante las crisis posteriores. La gestión de Antonio Pérez Roviño demostró que, incluso con un Ayuntamiento en quiebra y una corporación diezmada por la enfermedad, era posible mantener la cohesión comunitaria y obtener la comprensión de las autoridades superiores.

Los datos demográficos son elocuentes: en 1918, la tasa de mortalidad se duplicó respecto a 1917 (32 vs 18 por 1.000), y el crecimiento vegetativo se volvió negativo (-0,98 por 1.000). La epidemia afectó desproporcionadamente a los jóvenes (entre 12 y 37 años fallecieron todos por gripe, constituyendo el 30% del total), a diferencia de la gripe común que ataca a los más débiles.

4.2. El Agua como Amenaza: Las Riadas del Segura

El río Segura constituyó una amenaza recurrente para Guardamar durante todo el periodo estudiado. Las riadas de 1919, 1921, 1946 y 1948 causaron daños significativos en la huerta y las infraestructuras de riego. La gestión municipal de estas crisis —limpieza de cauces, reparación de azudes, solicitud de ayudas a la Diputación— fue una constante en las actas capitulares.

La construcción del embalse de la Cierva (1925) y, posteriormente, del de Cenajo (1957) modificaron radicalmente el régimen hidrológico del Segura, pero durante el periodo 1900-1950, Guardamar dependía enteramente de la voluntad del río.

4.3. El Hambre como Constante

La escasez de alimentos no fue exclusiva de la posguerra. Durante la Guerra Civil, el control de abastos absorbió buena parte de la energía administrativa. Los informes franquistas sobre los alcaldes republicanos incluyen acusaciones de "requisar patatas sin pagar a los agricultores" o "exigir dinero a las familias de derechas para el pago de milicianos", que deben leerse en el contexto de una economía de guerra donde la supervivencia dependía de la capacidad de extracción de recursos.

En la posguerra, el racionamiento oficial coexistió con el estraperlo. Los ayuntamientos franquistas, lejos de poder resolver la escasez, se convirtieron en gestores de una pauperización generalizada.

4.4. La Represión como Política Municipal

Un aspecto ineludible de la historia municipal de Guardamar en este periodo es la instrumentalización del Ayuntamiento en la represión franquista. Los sumarios militares conservados documentan cómo el propio Ayuntamiento de Guardamar emitió informes contra sus antiguos regidores:

  • El 8 de agosto de 1940, el Ayuntamiento envió un informe al Juez Militar sobre Vicente Aguilar Baeza ("Cuita"), miliciano acusado de participar en el asesinato de guardias civiles en el Moncayo.
  • El 26 de febrero de 1940, el Ayuntamiento informó a la Comisión Provincial de Presos sobre Ramón Ortiz, calificándolo de "propagandista del marxismo" y "fiel servidor de la causa roja".
  • El 14 de junio de 1940, se emitió un informe favorable a José García Jover, destacando que "se opuso a que quemaran los Santos y la Iglesia".

Esta dualidad —Ayuntamiento como gestor de servicios y como agente represivo— define la ambigüedad institucional del primer franquismo.


5. Conclusiones: La Resiliencia Municipal

La historia de los alcaldes de Guardamar del Segura entre 1900 y 1950 es, en última instancia, la historia de una comunidad que logró sobrevivir a cuatro amenazas existenciales: la desertificación, la inestabilidad hidrológica, la pandemia de 1918 y la violencia política. Los regidores de este periodo —conocidos y desconocidos— desempeñaron sus funciones con recursos siempre insuficientes y, en muchos casos, bajo condiciones de extremo peligro personal.

La figura del alcalde en Guardamar no fue, en este contexto, la de un gestor burocrático distante, sino la de un líder comunitario directamente implicado en la supervivencia física del pueblo. Ya fuera coordinando la plantación de pinos para detener las dunas, gestionando una pandemia que diezmaba a la corporación municipal, organizando requisas para alimentar a la población en guerra, o gestionando cupones de racionamiento en la posguerra, el regidor municipal fue un actor central en la resiliencia de Guardamar.

La memoria de estos alcaldes —especialmente de aquellos como Antonio Pérez Roviño, cuya gestión durante la gripe de 1918 había caído en el olvido hasta la recuperación documental de Viudes Amorós— merece ser recordada no solo como ejercicio historiográfico, sino como reconocimiento de la función política local en los momentos más críticos del siglo XX español.


6. Fuentes y Bibliografía

Archivos consultados

  • Archivo Histórico Municipal de Guardamar del Segura (AHM Guardamar / AHG): Actas capitulares, legajos 938, 9066, 9070, 9101, 9151, 9302, 12554, 12561, 19545, 19549.
  • Archivo Histórico Provincial de Alicante (AHPA): Sumarios de la Causa General, legajos 913, 9140, 9151, 12554, 12561, 19545, 19549.
  • Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares): Causa General, cajas 1479/24, 15411/1, 16141/5.
  • Archivo de la Democracia, Universidad de Alicante: Fondo "Represión franquista en Alicante", sección Guardamar del Segura. Disponible en: https://archivodemocracia.ua.es/es/represion-franquista-alicante/archivo-represaliados/ciudades/guardamar-del-segura.html
  • Biblioteca Virtual del Ministerio de Defensa: Sumarios 1166, 1499, 2200, 3262, 6777, 7393.

Fuentes digitales

  • Aldeguer, José Antonio (2014). "5-10-1940". Blog personal, Universidad de Alicante. Disponible en: https://blogs.ua.es/joseantonioaldeguer/2014/07/09/5-10-1940/

Publicaciones del Instituto de Estudios Guardamarencs

  • Viudes Amorós, José (2017). "1918. Hace cien años". BALUARD. Anuari de l'Institut d'Estudis Guardamarencs, núm. 7 (2016-2017), pp. 109-126. Guardamar del Segura: Institut d'Estudis Guardamarencs. ISSN: 2174-5668.

Bibliografía secundaria

  • Sánchez Balaguer, Francisco (2009). Prensa y Sociedad en la Vega Baja durante la II República y la Guerra Civil (1931-1939). Tesis doctoral, Universidad Miguel Hernández de Elche. Disponible en: http://dspace.umh.es/bitstream/11000/1649/7/Tesis%20S%C3%A1nchez%20Balaguer.pdf
  • Cabré, A.; Domingo, A. y Macho, T. (2002). Demografía y crecimiento de la población española durante el siglo XX. Centre d'Estudis Demogràfics.
  • Tusell Gómez, J. (1994). Manual de Historia de España (Siglo XX). Historia 16, Madrid.
  • Franco Aliaga, Tomás (2004). Geografía Humana y Económica de España.
  • Mata, S. (2017). Cómo el Ejército americano contagió al mundo la Gripe Española.

Nota metodológica final

Este artículo ha sido redactado reconociendo explícitamente las lagunas documentales identificadas. La incorporación del documento BALUARD núm. 7 ha permitido completar significativamente la información sobre la corporación municipal de 1918, las finanzas municipales, la gestión de la pandemia de gripe y la demografía de Guardamar en un momento crítico. No obstante, los periodos 1900-1917, 1919-1923 y 1940-1950 requieren investigación adicional en el Archivo Municipal de Guardamar, cuyos legajos de actas capitulares podrían completar la cronología alcaldil.

Se invita a investigadores locales y al propio Ayuntamiento de Guardamar a emprender la catalogación sistemática de la documentación municipal del siglo XX, que permitiría completar este primer esbozo de una historia que, como la propia comunidad que narra, ha sabido resistir el olvido.

📚 Artículo basado en fuentes del Archivo de la Democracia (UA), Archivo Histórico Municipal de Guardamar, y BALUARD núm. 7 (2016-2017).

Investigación de historia local — Guardamar del Segura

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