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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Cuando el agua retrocede

La laguna rosa de Torrevieja: cuando el agua retrocede

La laguna de Torrevieja, con su característico color rosa, es uno de los paisajes más singulares de la provincia de Alicante. Sin embargo, en los últimos tiempos sus vecinos observan con preocupación cómo el nivel del agua no deja de bajar y cómo los lodos salinos avanzan sobre antiguas zonas inundadas. Nuestros amigos Vicente y Miguel nos cuentan lo que están viendo de primera mano.

El agua de la laguna, en la urbanización San Luis. Fotografía enviada por Vicente.

El testimonio de Vicente

Vicente nos envía la foto y explica: "Es frecuente que el agua en la laguna de Torrevieja llegue al lado del poste de hormigón que se ve derribado. De momento, niveles muy bajos del agua en la laguna. Esto es en la urbanización San Luis."

La explicación de Miguel

Miguel añade: "En lo relativo a la Laguna Rosa de Torrevieja, como bien apunta Vicente, en sus 'costas' (así se denomina a su periferia interior), el nivel del agua cada vez va retrocediendo (entropización) debido a la aportación de lodos que conjuntamente vienen con la salmuera (progradación) procedentes del saloducto de Pinoso. Una característica física natural es la evaporación por calor tras los tórridos estíos."

O sea que el "charco" (así se denomina a la laguna en términos salineros) cada vez se va reduciendo más y los lodos avanzando. Se habla de la masa de agua salada, claro está.

Las "costas" van avanzando: la de San Miguel, Lo Roche, La Marquesa, Los Montesinos, Punta la Víbora, etc. Costas interiores a la laguna, se entiende.

¿Qué es la laguna de Torrevieja?

La laguna de Torrevieja es una laguna hipersalina de unas 1.400 hectáreas situada junto a la de La Mata, formando el parque natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja. Su famoso color rosa se debe a la presencia de la microalga Dunaliella salina y al crustáceo Artemia salina, ambos tolerantes a salinidades extremas (la laguna puede superar los 300 gramos de sal por litro, mucho más que el agua de mar). Precisamente por esas condiciones, la actividad salinera está documentada desde el siglo XIII, aunque fue a finales del XIX cuando se convirtió en el gran centro productor de sal de la provincia, empleando el método de evaporación por soleo en eras o "charcos".

El saloducto de Pinoso: un río subterráneo de salmuera

Desde 1969 funciona el saloducto de Pinoso, una tubería de unos 42 kilómetros que une la localidad del Vinalopó con la laguna de Torrevieja. Su misión es trasladar la salmuera residual de las salinas de Pinoso y de la propia minería de sal para su aprovechamiento en Torrevieja. Este aporte continuado de agua saturada de sal arrastra sedimentos y lodos que, al depositarse en los bordes de la laguna, hacen que la orilla o "costa" avance hacia el interior: es lo que Miguel denomina progradación, frente al retroceso del agua. A ello se suma la evaporación natural, muy intensa tras los veranos tórridos de la comarca, que reduce la masa de agua y concentra aún más la sal.

Un equilibrio delicado

El retroceso de las aguas tiene consecuencias visibles y ecológicas. La laguna es zona de invernada y cría de flamencos y otras aves acuáticas, y su nivel depende de un equilibrio entre aportes (salmuera, lluvias ocasionales) y pérdidas (evaporación, extracción de sal). Las fotografías y testimonios de vecinos como Vicente y Miguel son una valiosa crónica de cómo evoluciona este singular ecosistema, que es a la vez patrimonio natural, motor económico y seña de identidad de Torrevieja.

Miguel, en 2019, frente a los aljibes del siglo XVIII de la finca de Lo Reche (Los Montesinos). Fotografía cedida por Miguel.

Miguel explica sobre esta fotografía: “En la actualidad la Finca histórica de Lo Reche (Los Montesinos), enfrente de la Laguna, humedecida por sus aguas, sus caserones, etc, han sido demolidos para la construcción de un hotel de 22 plantas. En el 2019 la visité e hice éste selfie junto a los aljibes del Siglo XVIII. Ahora la finca ya es historia.”

Conclusión

El "charco" de Torrevieja lleva siglos viviendo de la sal, pero hoy la orilla avanza y el agua se retira. Comprender fenómenos como la progradación de los lodos o la evaporación extrema ayuda a valorar la fragilidad de este paisaje rosa. Gracias a Vicente y Miguel por compartir su mirada de vecinos y su conocimiento de la tierra.


Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

Arte, devoción y memoria

Arte, devoción y memoria: Reflexiones a raíz de la Natividad de la Virgen

El 8 de septiembre es una jornada señalada en el calendario litúrgico y cultural de España y de toda Hispanoamérica: la Natividad de la Virgen María. A propósito de esta fecha, nuestro amigo Javier Mínguez Parodi compartía una profunda reflexión acompañada de tres imágenes muy significativas que merecen ser analizadas con detenimiento.

Javier nos recordaba cómo esta sola fecha articula la geografía sentimental de nuestro país y del continente americano a través de infinidad de advocaciones marianas. Desde la Virgen de Guadalupe en Extremadura (quien no haya parado en Guadalupe se pierde algo) hasta la Virgen del Pino, patrona de Canarias, pasando por Santa María de la Victoria en Málaga, la Virgen del Coro en San Sebastián o Nuestra Señora de Monserrate en Orihuela, el 8 de septiembre es un auténtico mapa de tradiciones e identidad compartida que permite recorrer la América Española conociendo sus advocaciones.

Para ilustrar este día, y felicitando por el nacimiento de Nuestra Madre, Javier nos propuso un recorrido visual a través de tres miradas artísticas de distintas épocas y tecnologías: una imagen generada por IA, otra muy real y española aunque expoliada doscientos años atrás, y una tercera, muy bella, de Giotto.

Imagen de la Virgen de Guadalupe, compartida por Javier Mínguez Parodi.

1. El genio mutilado: Murillo y el expolio de 1810

La primera obra histórica que nos muestra es El nacimiento de la Virgen, obra cumbre de Bartolomé Esteban Murillo pintada hacia 1660. Esta joya del barroco español fue encargada originalmente para la capilla de la Concepción de la Catedral de Sevilla. Sin embargo, en 1810, en pleno conflicto napoleónico, fue expoliada por el mariscal francés Soult. Hoy en día, la obra reside fuera de nuestras fronteras, conservándose en el Museo del Louvre de París como testimonio tanto de la maestría de Murillo como de los avatares de nuestro patrimonio histórico.

La Natividad reinterpretada por Inteligencia Artificial, compartida por Javier Mínguez Parodi.

2. La mirada contemporánea: La Natividad reinterpretada por IA

En contraste con la pintura barroca, la segunda imagen nos traslada al siglo XXI mediante el uso de la Inteligencia Artificial. La recreación captura a San Joaquín y Santa Ana con la niña recién nacida en un entorno íntimo de estética clásica. La inscripción latina Nativitas Beatae Mariae Virginis · VIII Septembris une la tecnología de vanguardia con la iconografía tradicional, demostrando que los grandes temas de la fe y el arte siguen encontrando nuevos lenguajes para expresarse.

Giotto, "Nacimiento de la Virgen" (1305), Capilla Scrovegni, Padua. Imagen compartida por Javier Mínguez Parodi.

3. La cuna del Renacimiento: Giotto en la Capilla Scrovegni

Por último, la tercera imagen nos lleva al albor del siglo XIV con el fresco de Giotto en la Capilla de los Scrovegni de Padua (1303–1305). Esta escena del Nacimiento de la Virgen es clave en la historia del arte occidental, al introducir una tridimensionalidad, una arquitectura y una humanidad emotiva que sentaron las bases del Renacimiento. Que atraiga bendiciones allá donde esté, como deseaba Javier.

Conclusión

De la Sevilla barroca de Murillo a la Padua de Giotto, pasando por la inteligencia artificial del siglo XXI, estas tres imágenes conforman un diálogo a través de los siglos en torno a un mismo misterio. Agradecemos a Javier Mínguez Parodi por compartir esta selección que nos invita a contemplar la historia, la fe y el arte desde la perspectiva del tiempo y la memoria.


Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

sábado, 5 de septiembre de 2026

La iglesia y don Romualdo

⛪ La iglesia de Torrevieja y el legado de don Romualdo Ballester

Un viaje a la memoria de los años 60 a través de una fotografía compartida

Una fotografía compartida en el grupo de WhatsApp de los «primeros bupitos» ha despertado la memoria de muchos torrevejenses. La imagen, enviada y restaurada por José Ramón Aldeguer, muestra la iglesia de Torrevieja en una época en la que la ciudad aún respiraba el ritmo pausado de los años 70.

Iglesia de Torrevieja en los años 70
Torrevieja. Foto enviada por José Ramón Aldeguer
Detalle de la Iglesia de Torrevieja
Detalle de la iglesia de Torrevieja 
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🗣️ Los comentarios del grupo

Ante esta foto compartida en el grupo de WhatsApp de los primeros bupitos, surgen comentarios que añaden capas de historia y emoción a la imagen:

🗣️ Antonio comenta:

«La foto de la Iglesia está tomada desde el actual Bar Plaza y al fondo se ve la academia de don Romualdo.»

🗣️ Ana María añade:

«D. Romualdo y su esposa, Herminia, vivían en la actual calle Patricio Pérez. En la actualidad, sería la casa que está justo enfrente de "La Huertica". Él era muy aficionado a la fotografía y a pesar de la diferencia de edad, era muy amigo de mi padre precisamente por el tema de las fotos caseras. Por cierto, mi madre le llamaba cariñosamente "mi maestro".»

✦ · · · ✦

📖 Romualdo Ballester: el maestro que da nombre a un colegio

Busco información sobre D. Romualdo y aparece. Te la cuento a continuación:

En la memoria de muchos torrevejenses, especialmente de aquellos que crecieron en los años 60, el nombre de don Romualdo Ballester resuena con el eco de una época en la que la educación se impartía con vocación y cercanía. Fue el maestro que, junto a don Antonio Soriano, regentaba una academia en Torrevieja a la que muchos niños acudían durante los veranos para reforzar su formación. La disciplina era una de sus señas de identidad: quien no rendía bien en los estudios sabía que el castigo era no poder ir a la playa, un recordatorio de que el esfuerzo tenía su recompensa.

✦ Pero don Romualdo no era solo un maestro estricto; también sabía mirar con complicidad la imaginación infantil. Cuenta una anécdota que, al preguntar a un alumno qué hacía con una caja de cartón abierta, el niño le respondió que estaba «recogiendo sol para el invierno». Lejos de reñirle, don Romualdo dejó pasar el comentario con una sonrisa, demostrando que entendía el mundo de los niños y sabía cuándo aplicar la norma y cuándo dejar volar la fantasía.

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🏫 Un legado que perdura: el CEIP Romualdo Ballester

La huella de D. Romualdo Ballester en la educación de Torrevieja es tan profunda que hoy su nombre sigue vivo en las aulas. El CEIP Romualdo Ballester, ubicado en la Urbanización Los Altos, es uno de los colegios más antiguos de la ciudad y lleva su nombre como homenaje a su dedicación a la enseñanza.

El centro abrió sus puertas el 15 de marzo de 1995, en pleno curso escolar, y desde entonces ha sido un pilar educativo en el sur del municipio, siendo uno de los primeros colegios construidos en zonas residenciales alejadas del centro de Torrevieja. Con dos líneas por nivel, llegó a acoger a alumnado de la vecina Orihuela Costa, que entonces carecía de oferta escolar.

A lo largo de sus más de 25 años de historia, el colegio ha sido dirigido por profesionales comprometidos, desde su primer director, Pepe Boj Quesada, hasta la actual directora, Cristina Andreu, quien lleva en el centro 17 años. Bajo el lema «Porque nos gusta enseñar», el CEIP Romualdo Ballester continúa formando a nuevas generaciones con iniciativas como tertulias literarias, la Semana del Libro, el Día del Deporte y actividades tan arraigadas como el Carnaval y los festivales de fin de curso.

✦ · · · ✦

🕊️ Un nombre que no debe olvidarse

Hoy, cuando los torrevejenses pasan junto al colegio de Los Altos o escuchan su nombre en las conversaciones sobre educación, pocos saben que detrás de esa placa hay la historia de un maestro que, en los años 60, dedicó su vida a enseñar con rigor y cariño. Romualdo Ballester representa una generación de educadores que sentaron las bases del sistema educativo local, y su legado sigue vivo en cada niño que cruza las puertas del centro que lleva su nombre.

Conocer su figura es reconocer el valor de la enseñanza y de quienes, como él, dedicaron su vida a formar a los torrevejenses del futuro.


📅 Publicado el 5 de septiembre de 2026 

Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

✦ ❧ · · · La memoria de un pueblo se teje con las historias de quienes lo habitaron · · · ❧ ✦

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Los Darblade

Fotografía histórica del estudio Darblade en Torrevieja

Fotografía del estudio Darblade, Torrevieja. Colección de Jaime Tortosa García, «Los Mundos de Jaimito».

Historia local · Torrevieja

Los Darblade: tres generaciones retratando Torrevieja

De un viaje interrumpido a Murcia al primer estudio fotográfico de la comarca, 1867–1963

El azar tiene a veces mejor puntería que cualquier plan. En 1867, Jean Darblade Lamotta y su esposa Delfine Lefeuilla Julia salieron de Agen, en el suroeste de Francia, con destino a Murcia. Llevaban con ellos a su hijo pequeño, Albert. Nunca llegaron.

En el camino, Albert enfermó de fiebres tifoideas. El médico que lo atendió a su paso por Torrevieja aconsejó a los padres que no siguieran viaje hasta que el niño se recuperara. Acamparon. Y cuando la salud de Albert mejoró, algo había cambiado: decidieron quedarse.

Jean Darblade abrió entonces lo que probablemente fue el primer estudio fotográfico de la comarca —no hay constancia de que existiera otro en las provincias de Alicante y Murcia por aquel entonces—. Con una voluminosa cámara de placas de cristal de 18x24, retrató el puerto pesquero, las barracas y la fisonomía de la Torrevieja de la época. Pronto se le conoció en toda la Vega Baja como «el retratista francés», y las familias notables de la comarca acudían a su estudio para quedar inmortalizadas.

La segunda generación

Jean murió a principios del siglo XX. Fue su hijo Albert —ya Alberto, castellanizado— quien tomó el relevo. Se casó con una torrevejense y continuó engrandeciendo el prestigio de la firma Darblade, hasta que murió durante la Guerra Civil española.

La tercera generación

Este segundo Darblade tuvo varias hijas y un único hijo varón, también llamado Alberto. Sin descendencia propia, este tercer fotógrafo de la saga siguió retratando a Torrevieja y a los torrevejenses casi hasta el final de su vida, en 1963, cuando tenía setenta años.

Una fotografía conservada del propio local del estudio, fechada en 1945, confirma que el negocio seguía abierto y activo a mediados de los años cuarenta, ya bajo la firma de este último Alberto.

Casi un siglo de crónica fotográfica

En total, tres generaciones sostuvieron el oficio durante casi cien años (1867–1963), dejando una crónica fotográfica de la ciudad: su paisaje, su urbanismo, la economía salinera y pesquera, y la vida social de varias generaciones de familias torrevejenses. Según el cronista oficial Francisco Sala Aniorte, se trata de una obra «con mérito artístico, sensibilidad de presente y manifiesto amor a su entorno», que constituye un legado importante para la posteridad.

El legado

El Ayuntamiento de Torrevieja honró a la familia dedicándole una calle en el lugar donde vivieron y trabajaron —hoy Calle Fotógrafos Darblade, antes llamada calle Mariana Pineda—. El fondo fotográfico de los Darblade pasó posteriormente a otra familia de fotógrafos torrevejenses, que añadió su nombre al de ellos: la firma pasó a llamarse Darblade–Conesa.

Sobre las fotografías

Varios retratos originales del estudio —tarjetas de visita y postales firmadas «A. Darblade», fechadas entre la década de 1910 y 1945— se conservan en la colección privada de Jaime Tortosa García y pueden consultarse en su blog Los Mundos de Jaimito.

Fuentes

  • Diario Información, «La historia de Torrevieja en un siglo de imágenes» (con datos del cronista oficial Francisco Sala Aniorte).
  • Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, artículos de Francisco Sala Aniorte sobre Torrevieja.
  • Blog Los Mundos de Jaimito (Jaime Tortosa García), colección de fotografía antigua española.

Gracias, Miguel, por la información. Ha sido muy útil para elaborar el post.


📅 Publicado el 2 de septiembre de 2026 · 

Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

martes, 11 de agosto de 2026

El Cacahuetero

 

⚓ El Cacahuetero

"Durante un tiempo, el mar no fue enemigo ni frontera. Fue sustento."

Relato enviado por: José Ramón


El hundimiento del Ville de Verdun frente a Guardamar

⚓ El Ville de Verdun, hundido frente a Guardamar en 1918 · Illustration Prompter: Rosa

La noche del 6 de febrero de 1918 cayó fría y cerrada sobre la costa de Guardamar. El mar, apenas rizado, reflejaba una luna en cuarto menguante que apenas iluminaba la línea incierta entre agua y cielo. A la una y media de la madrugada, el vapor francés Ville de Verdun avanzaba con precaución frente a Torrevieja, cargado de trigo y cacahuete procedentes de Dakar, rumbo a Marsella. Su capitán, François Harrys, había ordenado aproximarse a la costa para evitar las luces erráticas de los pesqueros de sardina.

Lo que no sabía era que, entre su buque y la oscuridad de tierra, acechaba el submarino alemán U-34.

En el interior del sumergible, el comandante Wilhelm Canaris observaba en silencio. La guerra submarina no dejaba lugar a dudas ni a escrúpulos: cualquier mercante enemigo era un objetivo. Un cálculo breve, una orden seca, y el torpedo abandonó el tubo con un zumbido sordo que se perdió en la noche.

El impacto llegó segundos después. Una explosión seca, brutal, abrió el costado de babor del Ville de Verdun. El agua irrumpió en las calderas con violencia, y el vapor, herido de muerte, comenzó a escorar. El capitán Harrys comprendió al instante que no podría salvar el buque. Ordenó emitir la señal de socorro y abandonar la nave.

En cubierta, entre gritos y el crujido del metal, los hombres arriaban los botes. Cinco de ellos desaparecieron en el caos inicial. Los demás lograron embarcar, empapados, temblorosos, mientras el mercante agonizaba sin hundirse del todo.

Entonces, como una sombra surgida del mismo mar, el submarino emergió. Se aproximó a los botes. Una voz en alemán exigió al comandante. Harrys se identificó, erguido pese al desastre. No hubo discusión. Fue declarado prisionero y trasladado al U-34, contra su voluntad, mientras sus hombres quedaban a la deriva.

A las tres de la madrugada, con fría determinación, Canaris dio la orden final. Un segundo torpedo rasgó la noche. Esta vez, el Ville de Verdun no resistió. Se partió en su silencio y desapareció bajo las aguas oscuras del Mediterráneo.

Los supervivientes, cuarenta y dos en total, alcanzaron el puerto de Torrevieja al amanecer. Exhaustos, vivos por poco.

🌊 La cosecha del mar

Pero la historia no terminó en el mar.

Al día siguiente, la costa de Guardamar amaneció transformada. Las olas, constantes y generosas, comenzaron a escupir la carga del buque hundido. Sacos abiertos, granos sueltos, miles de cacahuetes empapados en salitre cubrían la arena como si el mar hubiera sembrado la playa. Era un espectáculo insólito en tiempos de escasez.

Fueron los pescadores los primeros en verlo. Al comprender lo que tenían ante sí, dejaron redes y faenas. Corrieron al pueblo, avisando a voces. En pocas horas, hombres, mujeres y niños descendían hacia la orilla con sacos, estibas y cofas. Nadie quería perder aquella inesperada fortuna.

Durante días, la playa fue un hervidero. Se recogía todo lo posible antes de que el mar lo reclamara de nuevo. El trigo se extendía después en las eras para secarlo al sol invernal. Las mujeres, pacientes y organizadas, se encargaban de limpiarlo, seleccionarlo, hacerlo útil.

Los cacahuetes, mezclados con higos secos, se transformaron en pan de higo. El trigo volvió a ser harina, y la harina, pan. Y así, sin haberlo querido, contra la voluntad del capitán cuyo barco yacía en el fondo, aquella carga destinada a otro puerto acabó salvando del hambre a muchas casas de Guardamar.

"Durante un tiempo, el mar no fue enemigo ni frontera.
Fue sustento."

📜 El epílogo de la historia

Los restos del mercante francés yacen en el fondo del mar a una profundidad de unos 50 metros y es frecuentado por los pescadores de la zona. El pecio es conocido también por el nombre de "Cacahuetero", pues su carga de cacahuetes estuvo llegando a las playas de Guardamar durante varios días.

Wilhelm Canaris, el comandante del histórico submarino alemán U-34, llegó a ser el jefe del Servicio de Espionaje alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Fue ejecutado el 9 de abril de 1945, semanas antes de finalizar la guerra, por haber participado en el atentado contra la vida de Hitler que urdió el coronel Claus von Stauffenberg. Esa trama fue conocida como Operación Valquiria.

Así, el mar que había sido testigo de una muerte, se convirtió en proveedor de vida. Y el nombre del Cacahuetero quedó grabado en la memoria de un pueblo que supo convertir la adversidad en alimento.


📖 Verificación de los datos del relato. Por: Rosa


La historia del Cacahuetero tiene una base real sólida, pero mezcla hechos documentados con elementos de leyenda y detalles literarios. Aquí lo separo pieza por pieza:

1. El vapor Ville de Verdun

  • Existió realmente: vapor francés de 4.576 toneladas (registro: 4.618 tjb / 2.878 tjn), botado en Londonderry (Irlanda del Norte) el 19 de noviembre de 1917, perteneciente a la Compagnie Havraise Péninsulaire. Medía 112,77 m de eslora.
  • Fue torpedeado el 6 de febrero de 1918 a la altura de Guardamar del Segura, frente a la costa de Torrevieja. Coordenadas aproximadas del hundimiento: 38°03'N, 00°36'W.
  • Navegaba desde Dakar hacia Marsella (ruta Londonderry – Dakar – Gibraltar – Marsella), cargado con 4.400 toneladas de trigo, 800 toneladas de cacahuetes (arachides), cobre, pieles y 200 barriles de aceite. No iba solo de trigo y cacahuetes.
  • El pecio descansa a unos 50–57 metros de profundidad, partido y recostado sobre su banda de estribor. Es conocido entre buceadores y pescadores como "El Cacahuetero" o "El Cacahuero".

2. El comandante Wilhelm Canaris y el U-34

  • Canaris tomó el mando del SM U-34 el 18 de enero de 1918, permaneciendo al frente hasta el 13 de marzo de 1918. El hundimiento del Ville de Verdun ocurrió efectivamente bajo su mando.
  • Canaris llegó a ser jefe del Servicio de Espionaje alemán (Abwehr) en la Segunda Guerra Mundial. Fue ejecutado el 9 de abril de 1945 en el campo de concentración de Flossenbürg por su implicación en la resistencia al nazismo. Su vinculación directa con la Operación Valquiria (atentado de Stauffenberg) es documentada, aunque algunos historiadores matizan el grado exacto de su participación activa.

3. El hundimiento y el capitán prisionero

  • El primer torpedo impactó a babor entre la soute avant y la caldera a la 01:30 h, causando 5 muertos. El barco no se hundió del todo. Los botes de salvamento del lado de babor quedaron destruidos por la explosión.
  • El segundo torpedo fue lanzado a las 03:00 h, momento en que el buque se partió y se hundió. Esta secuencia de dos torpedos sí está documentada en registros navales franceses.
  • El U-34 emergió junto a la baleinera donde se encontraba el capitán, un marinero alemán saltó a bordo y le comunicó que era prisionero. El alcalde de Torrevieja, Rafael Sala García, envió un telegrama oficial el mismo 6 de febrero confirmando que el capitán había quedado prisionero.
  • Los náufragos restantes llegaron al puerto de Torrevieja a las 8:00 h del 6 de febrero.

❌ Errores detectados en el relato original

  • Nombre del capitán: No era "François Harrys" ni "Henry". El registro naval francés lo identifica como François Herry, Capitaine au Long Cours. "Harrys" parece ser un error de transcripción popular.
  • Número de supervivientes: El texto dice "42", pero el buque llevaba 29 tripulantes + 20 pasajeros de 1.ª clase = 49 personas. Con 5 muertos, los supervivientes debieron ser 44, no 42. La cifra de 42 no cuadra con los registros del buque.
  • Profundidad del pecio: El texto indica "unos 50 metros", pero las fuentes de buceo varían entre 40, 50, 53, 57 y 60 metros según la zona del pecio consultada.

⚠️ Elementos no confirmados o literarios

Lo que la historia real no dice:

  • La carga en la playa: El cronista oficial de Torrevieja de la época documentó el hundimiento y la llegada de los náufragos, pero no menciona que la carga apareciera en la costa. Una fuente de pesca torrevejense indica que tras el naufragio "se llenaron las playas cercanas de semillas de cacao, confundidas inicialmente con cacahuetes". Esto sugiere que algo llegó a la orilla, pero el relato de los vecinos recogiendo sacos, secando trigo en las eras y haciendo pan de higo pertenece a la tradición oral de Guardamar, sin respaldo documental contemporáneo.
  • Detalles dramáticos: Expresiones como "fría determinación" de Canaris, "como una sombra surgida del mismo mar" o "el mercante agonizaba sin hundirse del todo" son recursos literarios de un relato popular, no descripciones de registros históricos.

📖 Conclusión

Es una historia basada en hechos reales, embellecida por la tradición oral y la narrativa literaria. El naufragio, la fecha, el lugar, el buque, el submarino, el comandante Canaris, la secuencia de dos torpedos y la captura del capitán son historia pura. Los detalles del diálogo en la madrugada y la recogida masiva de carga en la playa forman parte de la leyenda local, transmitida de generación en generación.

El nombre "El Cacahuetero" sigue vivo entre pescadores y buceadores de la costa de Guardamar y Torrevieja, y el pecio es visitado aún hoy. Es una de esas historias donde la realidad y la memoria colectiva se han entrelazado hasta ser casi inseparables.

📚 Fuentes consultadas

  • uboat.net – Registro de buques hundidos por U-34: Ville De Verdun (6 feb 1918, 4.576 t). uboat.net/wwi/ships_hit/6394.html
  • Wikipedia (inglés) – Artículo sobre Wilhelm Canaris y su mando del U-34 (18 ene – 13 mar 1918). en.wikipedia.org/wiki/Wilhelm_Canaris
  • Foro naval francés pages14-18.com – Ficha técnica del Ville de Verdun (características, carga, ruta, capitán François Herry, coordenadas 38°03'N 00°36'W). Fuente: Les 110 ans de la Havraise Péninsulaire, Charles Limonier. forum.pages14-18.com/viewtopic.php?t=43277
  • Foro Navegantes – Relato de buceo en el pecio del "Cacahuetero" con citas del hundimiento (incluye vídeos del pecio). foronavegantes.net/thread-314.html
  • Cronista Oficial de Torrevieja (Francisco Sala Aniorte) – La guerra europea y sus consecuencias en Torrevieja (1914-1918). Documenta el telegrama del alcalde Rafael Sala García del 6 de febrero de 1918. cronistasoficiales.com
  • Pesca Torrevieja – Artículo Pescando sobre el Ville de Verdún (1987), que menciona la tradición de las "semillas de cacao" en la playa. pescatorrevieja.com
  • Scubaelx.com – Ficha de buceo del pecio Ville de Verdun (profundidad, estado del naufragio). scubaelx.com/pecios/ville-de-verdun/

⚓ Crónica histórica de Guardamar · Publicado en Historias · 21 de agosto de 2026

Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

viernes, 7 de agosto de 2026

Torrevieja en los 60

Viernes, 7 de agosto de 2026 · Año XII · Nº 347
Paseo de José Antonio (actual Vista Alegre) en Torrevieja, año 1965

📸 Paseo de José Antonio (actual Paseo Vista Alegre) en Torrevieja, año 1965.
Colección Jesús R. Tejuelo · Visto en Facebook

✦ Historia · Prensa · Memoria ✦
Crónicas del Segura
El sur alicantino contado desde sus archivos
⚑ BOLETÍN 1960–1970  ◆  1965 ·  ◆  1967 · La cloro-soda de CI Torrevieja arranca su producción  ◆  1967 · El aeropuerto de El Altet acerca la Costa Blanca a Europa  ◆  1968 · Constituida la Comisión de Protección de Lagunas  ◆  De ≈ 300 a ≈ 4.000 camas hoteleras en diez años  ◆  El «paquete vacacional» británico desembarca en la bahía  ◆ 
Los años decisivos

Torrevieja, 1960–1970: la década en que la ciudad se hizo al mar

De las 300 camas hoteleras de 1960 a las 4.000 de final de década: seis tendencias estructurales —turismo, sal y química, urbanismo, transporte, cultura y medio ambiente— explican cómo Torrevieja se hizo moderna mirando al Mediterráneo.

Por Redacción Histórica Archivo Municipal · INE Lectura: 9 min
El litoral de Torrevieja hacia 1965
Fondo gráfico · El litoral torrevejense en plena eclosión turística, c. 1965

Torrevieja llegó a los años sesenta con una economía todavía anclada en la sal, la pesca y una agricultura cada vez más estrecha. En apenas diez años, sin embargo, se afianzaron una serie de tendencias. Comenzó a atraer a los primeros turistas, principalmente españoles que buscaban disfrutar de sus playas y clima privilegiado. La construcción de segundas residencias y pequeños complejos turísticos marcó el inicio de su desarrollo turístico. La infraestructura aún era básica, pero sentó las bases para el crecimiento futuro.

No hablamos de anécdotas aisladas: son procesos de fondo, medibles en camas hoteleras, censos, presupuestos y planos, que convertirían a Torrevieja en uno de los laboratorios urbanos más intensos del Mediterráneo español. Este artículo repasa las seis grandes líneas de fuerza que se desarrollaban en aquella época.

La década, en cifras
4.000
Camas hoteleras hacia 1969
apenas ≈ 300 en 1960
9.700
Habitantes en 1970
base estable para el despegue
2 sectores
Sal tradicional + turismo
+ química emergente
× 13
Veces más capacidad de
alojamiento en una década
01
Economía · Servicios

Turismo de sol y playa: el despegue

La década desarrollista convierte a Torrevieja en destino de masas. El número de camas hoteleras pasa de apenas unas 300 en 1960 a cerca de 4.000 a final de la década: un crecimiento que multiplica por trece la capacidad de alojamiento y transforma el litoral, las profesiones y el calendario económico de la ciudad. La mayor parte de los visitantes proceden del Reino Unido y de los Países Bajos, y el «paquete vacacional» —vuelo, traslado y hotel contratados en origen— se consolida como la fórmula dominante de llegada, con el aeropuerto alicantino de El Altet (inaugurado en 1967) como gran puerta de entrada.

Dato claveEn diez años, el turismo pasa de actividad marginal a sostener una parte decisiva de la actividad económica municipal.
Playa de Torrevieja en los años sesenta
Fondo gráfico · Los primeros chiringuitos y la playa del Cura, motor del veraneo
02
Industria · Salinas

La sal y la química: industria sobre el saladar

Las salinas de La Mata y la Laguna Salada continúan siendo una pieza central de la economía local y el paisaje identitario del municipio. Sobre ese sustrato histórico se produce el salto industrial de la década: en 1967 se instala la primera planta de producción de cloro-soda, impulsada por la Compañía Industrial Torrevieja (CI Torrevieja), que aprovecha la salmuera del entorno. La factoría crea empleo estable, fija población y aporta al municipio una diversificación productiva que lo hará menos dependiente de las oscilaciones estacionales del turismo.

Dato clave1967: arranca la cloro-soda. Por primera vez, la sal torrevejense se transforma en industria química local.
Salinas de La Mata y Laguna Salada
Fondo gráfico · Caballones de sal en La Mata, entre la explotación tradicional y la nueva química
«Torrevieja aprendió a vivir de dos mareas: la del turista que llegaba por el aire y la de la sal que se cosechaba en sus lagunas.»
✦ Nota de la hemeroteca ✦
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Urbanismo · Turismo

Urbanismo y turismo: la ciudad se abre al visitante

El crecimiento del turismo y la llegada de la industria química exigen suelo y vivienda. La década ve la expansión urbana necesaria para acoger a las familias trabajadoras que llegan atraídas por la construcción, la hostelería y la nueva planta industrial.

🏨 Los hoteles pioneros: los primeros pasos del turismo

Antes de que el turismo de masas irrumpiera, Torrevieja ya contaba con establecimientos hoteleros que, aunque modestos, sentaron las bases de la futura industria turística. Fueron pioneros en su tiempo y marcaron el estilo de una hospitalidad familiar que aún perdura en la memoria de los torrevejenses.

  • Hotel Las Rocas (1954) — Inaugurado en el paseo de las Rocas (actual paseo de Juan Aparicio). Destacó por su diseño moderno y, según la memoria local, por sus pistas de baile, una barra americana de gran longitud y las paellas del cocinero Esteban.
  • Apartamentos Torrejón (1962) — Abiertos en la zona de las calas, contaban con restaurante, supermercado y boîte con baile.
  • Hotel Edén Roc (años 60) — Promovido por una familia francesa de ascendencia torrevejense cerca de la Torre del Moro. Fue ampliado a lo largo de la década y destacó por su cocina y amplias terrazas para celebraciones.
Hotel Edén Roc, Torrevieja

📸 Hotel Edén Roc (imagen ilustrativa)

  • Hostal Caliche (finales de los 60) — Ubicado en la calle Pedro Lorca (tras la playa del Cura) y regentado por Mariano Vallejos y su mujer. Evolucionó desde el antiguo Merendero El Caliche para ofrecer hospedaje y banquetes.

🌍 Contexto socioeconómico y clientela

Los primeros visitantes: A mediados de los años cincuenta, Torrevieja era un destino semidesconocido. Los primeros turistas extranjeros fueron principalmente pieds-noirs (europeos de Argelia, muchos de ellos de Orán, que llegaron a través de Marsella tras la independencia de 1962). A partir de la década de los sesenta comenzó a consolidarse la colonia sueca, con pioneros como Nils Gäbel, atraídos por el clima levantino.

Modelo hotelero: Eran establecimientos de escala reducida, con un trato familiar, enfocados a un público internacional que buscaba la suavidad del clima levantino y la tranquilidad de su litoral. Estos hoteles, muchos de ellos con apenas una decena de habitaciones, fueron los que, junto a la oferta de apartamentos y casas de alquiler, configuraron el primer paisaje turístico de Torrevieja.

Dato clave Hotel Las Rocas (1954) y Apartamentos Torrejón (1962) fueron los primeros alojamientos modernos. La llegada de los pieds-noirs y los suecos marcó el inicio de la proyección internacional de Torrevieja, antes del gran boom de los años 70.
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Infraestructura · Transporte

Carretera, puerto y aeropuerto: la ciudad conectada

Sin conexiones no hay boom. Además de la carretera A-70, que enlaza con Alicante, se inaugura la Vía del Mar (N-332), que facilita el acceso rodado al litoral y vertebra la fachada costera. El puerto, históricamente salinero y pesquero, se adapta para recibir tanto embarcaciones de trabajo como yates de recreo, estrenando una doble función comercial-turística que lo convertirá en salón urbano de la ciudad. Completa el triángulo el aeropuerto de El Altet (1967), que acerca los mercados emisores europeos a menos de una hora de las playas torrevejenses.

Club de Pescadores de Torrevieja en 1969

📸 Club de Pescadores de Torrevieja, 1969 · Fuente: PescaTorrevieja.com

Dato claveEl puerto gana su doble vocación: lonja y salazón por la mañana, amarres deportivos y paseo por la tarde.
Puerto de Torrevieja con embarcaciones pesqueras y de recreo
Fondo gráfico · Pesqueros y yates comparten dársena: nace el puerto dual
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Cultura · Ocio

Cines, teatro y feria: una vida cultural nueva

La década de 1960 fue un período de gran dinamismo cultural para Torrevieja, marcado por la apertura al turismo y la consolidación de eventos y espacios que aún hoy definen la identidad de la ciudad. Los cines, el teatro y las grandes festividades se convirtieron en los pilares de una nueva vida social.

🎬 El Cine: Una Ventana al Mundo y al Turismo

El cine era una de las principales actividades de ocio. Los domingos por la tarde, era común ir al cine para ver dos películas del oeste por el precio de una entrada. Sin embargo, el hito más significativo fue la producción de un documental que proyectó la imagen de la ciudad a nivel nacional e internacional.

El documental "Torrevieja, blanca de sal y morena de soles": En 1968, el cineasta Pascual Muñoz, por iniciativa del entonces alcalde Vicente García, realizó este documental. Se estrenó durante las fiestas patronales de ese año en el desaparecido Cine Teatro Nuevo Cinema. Posteriormente, entre 1969 y 1975, la película recorrió cines de España y el extranjero, contribuyendo a dar a conocer Torrevieja como un destino turístico emergente.

  • El Nuevo Cinema era el epicentro de la actividad escénica. centrada en el inicio del turismo de masas y la crisis de sus industrias tradicionales. La actividad teatral local era modesta y dependía principalmente de cines locales como el Nuevo Cinema o de iniciativas escolares, parroquiales y grupos aficionados locales, ya que la ciudad aún no contaba con una infraestructura teatral municipal estable ni compañías profesionales permanentes en esos años. En 1960, se repuso una obra estrenada en 1887 con motivo del "Día del Ausente", llenando el teatro y demostrando el arraigo de la tradición teatral.
  • El antiguo cine de verano Gloria estaba ubicado al principio de la calle Orihuela, era propiedad de Alfonso Guixot Guixot y estaba regentado por el Sr. Espada. Se inauguró en 1943, aproximadamente, con funciones diarias y un aforo de 900 localidades. El boom urbanístico y otros factores acabaron con las terrazas de verano que por su amplia superficie eran objeto de ofertas millonarias de los promotores para construir en ellas lujosos edificios de varias plantas. El cierre de ésta se produciría alrededor de 1980. (Del Blog de Francisco Rebollo).
  • Certamen de Habaneras: Aunque comenzó en la década anterior, el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía se consolidó en los años 60 como uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad. Existen registros de sus ediciones de 1960 (VI Certamen), 1961 (VII Certamen), 1965 (XI Certamen) y 1966 (XII Certamen).

🎉 Festejos y Ferias: el latido del pueblo

Las fiestas y las ferias eran el alma de la ciudad, llenando las calles de color, música y tradición.

  • El Día del Ausente: El Día del Torrevejense Ausente se celebró por primera vez el 7 de diciembre de 1960 en Torrevieja. Fue un homenaje creado para recordar a los vecinos que tuvieron que marchar de la ciudad por motivos de trabajo o vida. A pesar de hacer un día frío y lluvioso, reunió a una gran multitud con actos religiosos y festivos.
Día del Ausente en Torrevieja, 7 de diciembre de 1960

📸 Día del Ausente · Torrevieja, 7 de diciembre de 1960 · Fuente: Ayuntamiento de Torrevieja

  • Feria y Fiestas Patronales: Las fiestas patronales, que incluían la feria, eran el momento más esperado del año. Durante estos días, la ciudad se llenaba de atracciones como caballitos y coches de choque para el disfrute de los niños, mientras que los eventos taurinos y las casetas contribuían al ambiente festivo.
  • Carnaval y Bailes: El Carnaval era otra de las grandes celebraciones, con bailes que se organizaban en el emblemático Casino de Torrevieja.
  • Cambio generacional en el ocio: Hacia finales de la década y principios de los 70, comenzó a producirse un relevo en las costumbres de ocio de los jóvenes. La actividad de baile en casas particulares, conocida como "guateque", empezó a ganar popularidad frente a otras opciones.

En resumen, la Torrevieja de los años 60 fue una ciudad que, a través del cine, el teatro y sus fiestas, construyó una potente identidad cultural que sentó las bases de su futuro. El auge del turismo, reflejado en el documental de Pascual Muñoz, y la consolidación de eventos como el Certamen de Habaneras, fueron claves para este florecimiento cultural que aún perdura.

Dato clave 1968: El documental «Torrevieja, blanca de sal y morena de soles» proyecta la ciudad en cines de España y el extranjero. El Certamen de Habaneras se consolida y el Teatro Municipal renace como símbolo de la modernidad cultural.
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Medio ambiente · Conservación

Las lagunas entran en protección

El propio éxito del desarrollo hace visible su coste. La preocupación por la conservación de las lagunas salinas lleva a la creación, en 1968, de la Comisión de Protección de Lagunas, antecedente directo de la protección actual del paraje de La Mata y Torrevieja. En paralelo, se promueven proyectos de reforestación con pinos y eucaliptos para frenar la erosión costera y fijar el litoral. Son gestiones tempranas, casi pioneras en la España de la época, que anuncian la conciencia ecológica que décadas más tarde hará de Torrevieja un referente de turismo sostenible en la Costa Blanca.

¿Por qué importa esta década?

El balance estructural

Seis dimensiones para medir el cambio.

Económico
El turismo pasó de actividad marginal a generar una parte decisiva de la riqueza municipal. La industria de la sal y la química aportó diversificación y mayor resiliencia ante las fluctuaciones turísticas.
Demográfico
La población se mantuvo estable en torno a los 9.000 habitantes hasta 1970, pero la infraestructura urbana y turística se preparó para el gran despegue posterior.
Social
La creación de nuevos equipamientos públicos y centros de ocio mejoró las condiciones de vida de una población que se diversificaba.
Cultural
Los nuevos espacios de ocio —cines, teatro, feria— introducen una vida cultural más cosmopolita.
Urbanístico
Las obras de carreteras, puerto y aeropuerto sientan las bases de la expansión urbana.
Ambiental
La protección de las lagunas anticipó la conciencia ecológica que convertiría a Torrevieja en un referente de turismo sostenible.
Los aciertos de la década

Beneficios y aciertos para la construcción de Torrevieja

A lo largo de los años 60 la ciudad pasó de ser una pequeña localidad pesquera‑salinera a iniciar las bases se lo que será una ciudad costera moderna y diversificada. Los logros obtenidos en esa época sentaron las bases de la Torrevieja que conocemos hoy y siguen sirviendo de lección.


Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

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