La laguna rosa de Torrevieja: cuando el agua retrocede
La laguna de Torrevieja, con su característico color rosa, es uno de los paisajes más singulares de la provincia de Alicante. Sin embargo, en los últimos tiempos sus vecinos observan con preocupación cómo el nivel del agua no deja de bajar y cómo los lodos salinos avanzan sobre antiguas zonas inundadas. Nuestros amigos Vicente y Miguel nos cuentan lo que están viendo de primera mano.
El testimonio de Vicente
Vicente nos envía la foto y explica: "Es frecuente que el agua en la laguna de Torrevieja llegue al lado del poste de hormigón que se ve derribado. De momento, niveles muy bajos del agua en la laguna. Esto es en la urbanización San Luis."
La explicación de Miguel
Miguel añade: "En lo relativo a la Laguna Rosa de Torrevieja, como bien apunta Vicente, en sus 'costas' (así se denomina a su periferia interior), el nivel del agua cada vez va retrocediendo (entropización) debido a la aportación de lodos que conjuntamente vienen con la salmuera (progradación) procedentes del saloducto de Pinoso. Una característica física natural es la evaporación por calor tras los tórridos estíos."
O sea que el "charco" (así se denomina a la laguna en términos salineros) cada vez se va reduciendo más y los lodos avanzando. Se habla de la masa de agua salada, claro está.
Las "costas" van avanzando: la de San Miguel, Lo Roche, La Marquesa, Los Montesinos, Punta la Víbora, etc. Costas interiores a la laguna, se entiende.
¿Qué es la laguna de Torrevieja?
La laguna de Torrevieja es una laguna hipersalina de unas 1.400 hectáreas situada junto a la de La Mata, formando el parque natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja. Su famoso color rosa se debe a la presencia de la microalga Dunaliella salina y al crustáceo Artemia salina, ambos tolerantes a salinidades extremas (la laguna puede superar los 300 gramos de sal por litro, mucho más que el agua de mar). Precisamente por esas condiciones, la actividad salinera está documentada desde el siglo XIII, aunque fue a finales del XIX cuando se convirtió en el gran centro productor de sal de la provincia, empleando el método de evaporación por soleo en eras o "charcos".
El saloducto de Pinoso: un río subterráneo de salmuera
Desde 1969 funciona el saloducto de Pinoso, una tubería de unos 42 kilómetros que une la localidad del Vinalopó con la laguna de Torrevieja. Su misión es trasladar la salmuera residual de las salinas de Pinoso y de la propia minería de sal para su aprovechamiento en Torrevieja. Este aporte continuado de agua saturada de sal arrastra sedimentos y lodos que, al depositarse en los bordes de la laguna, hacen que la orilla o "costa" avance hacia el interior: es lo que Miguel denomina progradación, frente al retroceso del agua. A ello se suma la evaporación natural, muy intensa tras los veranos tórridos de la comarca, que reduce la masa de agua y concentra aún más la sal.
Un equilibrio delicado
El retroceso de las aguas tiene consecuencias visibles y ecológicas. La laguna es zona de invernada y cría de flamencos y otras aves acuáticas, y su nivel depende de un equilibrio entre aportes (salmuera, lluvias ocasionales) y pérdidas (evaporación, extracción de sal). Las fotografías y testimonios de vecinos como Vicente y Miguel son una valiosa crónica de cómo evoluciona este singular ecosistema, que es a la vez patrimonio natural, motor económico y seña de identidad de Torrevieja.
Miguel, en 2019, frente a los aljibes del siglo XVIII de la finca de Lo Reche (Los Montesinos). Fotografía cedida por Miguel.
Miguel explica sobre esta fotografía: “En la actualidad la Finca histórica de Lo Reche (Los Montesinos), enfrente de la Laguna, humedecida por sus aguas, sus caserones, etc, han sido demolidos para la construcción de un hotel de 22 plantas. En el 2019 la visité e hice éste selfie junto a los aljibes del Siglo XVIII. Ahora la finca ya es historia.”
Conclusión
El "charco" de Torrevieja lleva siglos viviendo de la sal, pero hoy la orilla avanza y el agua se retira. Comprender fenómenos como la progradación de los lodos o la evaporación extrema ayuda a valorar la fragilidad de este paisaje rosa. Gracias a Vicente y Miguel por compartir su mirada de vecinos y su conocimiento de la tierra.
Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web
No hay comentarios:
Publicar un comentario