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viernes, 3 de julio de 2026

Leyenda de San Miguel de Salinas: Zulema y Manuel

Paraje de Matamoros - Leyenda de San Miguel de Salinas
🏞️ Paraje de Matamoros · Escenario de la leyenda

📖 Leyenda de San Miguel de Salinas

Zulema y Manuel

Fuente: Luis Mateo · ciudadorihuela.blogspot.com

📜 Una joya de la tradición oral y el folklore de la comarca de la Vega Baja del Segura, en Alicante (especialmente vinculada, como bien indica el título, a San Miguel de Salinas).

Esta narración de Luis Mateo (1979) reúne todos los elementos clásicos de las leyendas fronterizas y de moros y cristianos: un amor prohibido, topónimos locales que cobran sentido a través de la tragedia (el paraje de Matamoros, el río Mariomento o la finca La Capitana) y, por supuesto, el infaltable mito del tesoro moro oculto que aguarda ser descubierto.

📍 La Geografía de la Leyenda
La historia traza una ruta perfectamente reconocible en la geografía actual de la zona:

  • Las Zahurdas y La Capitana: Zonas rurales e históricas de San Miguel de Salinas.
  • El río Mariomento: El barranco/rambla de Mariomento, que discurre hacia la costa.
  • El Puerto de San Ginés: Antiguo nombre vinculado a la zona costera de lo que hoy conocemos como la Dehesa de Campoamor (Orihuela Costa).
  • Paraje de Matamoros: El lugar exacto de la emboscada, bautizado así por la tradición popular a raíz del trágico desenlace.

📜 El Eco de Romeo y Julieta en el Sureste Español
Al igual que en los grandes dramas universales, el amor de Zulema y Manuel desafía las barreras culturales y religiosas de su época, pagando el precio más alto. La ceguera de su pasión contrasta con la brutalidad de la escaramuza a orillas del riachuelo, dejando un final abierto y místico sobre la ubicación de las riquezas del anciano padre de Zulema.

Es una pieza de literatura popular fantástica para conservar y difundir.

Cuando los árabes se hicieron dueños de este territorio, se establecieron en las Zahurdas, junto a la finca llamada La Capitana que estaba habitada por cristianos.

Abrumado por la belleza de una de las moras que habitaban Las Zahurdas, el hijo de los dueños de la finca cristiana se enamoró locamente de la mora.

Por supuesto, ese amor se convirtió en un problema al ser visto por los padres como algo peligroso y que hacía daño al buen nombre de la familia.

Por eso, los amantes decidieron mantener el contacto sin que nadie se enterara. Nadie, excepto una criada mora que es la que hacía de mensajera entre ambos enamorados.

Pero quiso la desfachatez que el plan fuese descubierto por un hermano de Zulema que fue corriendo a prevenir a su padre.

Este, se sintió tan ofendido que no tuvo más remedio que mandar a su hija a Orán con el resto de sus parientes.

Inició los preparativos y mandó a uno de sus hijos al puerto de San Ginés (Campoamor) para comerciar con el capitán de uno de los bajeles que solía mercadear con los agricultores de la zona para cerrar un trato que permitiera mandar a su hija y a algunos de los criados a Orán y de allí al cercano pueblo de Tremecén en donde vivían los parientes de la chica.

El día acordado, partió la caravana hacia el puerto sin saber que la hija, a través de un criado, había puesto sobre aviso a su amado tanto del día como de la forma en que tenía su padre planeado su viaje.

A orillas del río Mariomento, esperaban a la comitiva el enamorado y sus hermanos escondidos.

Zulema aún mantenía firme el recuerdo de la despedida con su madre que con lágrimas en los ojos le prometía la felicidad allá donde fuera.

La caravana mora estaba formada por un grupo de criados bien armados comandados por 3 de los hermanos de Zulema, siendo uno de ellos el que la acompañaría hasta que la chica llegara a su destino.

Atravesaron el Monte de Campoamor y cuando dejaron atrás el riachuelo y salían al margen derecho fueron sorprendidos por un ataque de los cristianos.

Se produjo entonces una sangrienta matanza en donde perecieron todos los moros que acompañaban a la chica excepto uno de sus hermanos.

Los enamorados haciendo caso omiso ante tal tragedia, rodeados de cuerpos y sangre, se fundieron en un apasionado abrazo.

El resto no se sabe si fue por venganza o si fue fruto del azar. Pues el hermano de Zulema que quedaba vivo, alcanzó a los dos enamorados matándoles en el acto a ambos.

Desde aquel entonces, la tradición le puso un nombre a aquel sitio.

El lugar sería conocido como MATAMOROS.

📜 Epílogo: Se sabe que poco tiempo después, los moros tuvieron que abandonar con prisas la finca de Las Zahurdas pues temían por sus vidas. El padre de Zulema, que ya no se sentía hombre, sino más bien, un anciano abatido por la desgracia de haber perdido a todos sus hijos, solo tuvo tiempo de ordenar a uno de sus criados que escondiera parte de sus tesoros en algún lugar de la finca. Y hasta el día de hoy, permanecen allí ocultos en algún lugar que el tiempo ha borrado de la memoria de los hombres hasta que alguna casualidad o tal vez el destino permita que sea descubierto.

Luis Mateo · 1979
📝 Nota del Editor

Esta es una leyenda preciosa que me ha hecho llegar JR y que, cosas del destino y las casualidades, resulta que está publicada por Luis Mateo.

Aprovecho estas líneas por si alguien de San Miguel de Salinas conoce a la familia de Luis  y se lo puede hacer llegar: le podéis decir que le he copiado la leyenda para nuestro blog. Y, de paso, contarle una pequeña historia familiar: resulta que soy su sobrina segunda. Su madre era hermana de mi abuela. 

Desde aquí, familia de Luis y Ricardo, si leéis esto u os lo hacen llegar, os envío un saludo muy cariñoso. 🤍

Rosa María González Ortiz

miércoles, 10 de junio de 2026

El habla de la Vega Baja del Segura: patrimonio lingüístico entre Murcia y Alicante

 

El habla de la Vega Baja del Segura: patrimonio lingüístico entre Murcia y Alicante

Un Tesoro Lingüístico

Por: Jose Ramón and Rosa |  Fecha: Junio 2026 |  Lectura: 15 minutos

El habla de San Miguel de Salinas forma parte del vegabajense, una variedad lingüística encuadrada dentro del dialecto murciano. Se ubica en una fascinante zona de transición (la comarca de la Vega Baja del Segura, Alicante) donde la base histórica castellana y aragonesa convive estrechamente con un potente sustrato del catalán-valenciano, que fue la lengua oficial de la zona hasta el siglo XVIII.

Este contacto de lenguas y el aislamiento histórico de algunas de sus zonas rurales han dado como resultado un habla con una personalidad única, muy rica en matices fonéticos, morfosintácticos y léxicos.

1. Características fonéticas

El sistema de sonidos en San Miguel de Salinas destaca por la fuerte tendencia a relajar las consonantes y modificar ciertas vocales:

1.1 Rasgos Principales del Contenido Original

  • Seseo o ceceo histórico y la pérdida de la "-s" final: Aunque en el sur de la Vega Baja predomina tradicionalmente el seseo por influencia valenciana (pronunciar la z y la c como s), lo más característico a nivel general es la aspiración o pérdida completa de la -s implosiva (al final de sílaba o palabra). Por ejemplo, las casas suena como la casa(h) o la casah.
  • Caída de la "-d-" intervocálica: Un rasgo típicamente meridional. Las terminaciones en -ado o -ido pierden la d, modificando la vocal: hablado → hablao, comido → comío. También ocurre en palabras comunes como madre → mare o padre → pare.
  • Líquidas mezcladas (-l y -r): Es muy común la confusión o intercambio de las consonantes l y r al final de sílaba o palabra. Por ejemplo, comer → comel, o el cuerpo → er cuerpo.
  • Permutas consonánticas (b ↔ g): Mutación muy arraigada en el habla rural, donde la b y la g se intercambian, especialmente ante el sonido u: agujero → bujero, abuelo → agüelo, vuelta → güelta.
  • Consonantes epentéticas (añadidas): Se añade una "n" antes de ciertos sonidos de forma espontánea. El caso más común y vivo es decir muncho en lugar de mucho.

1.2 Ampliación Lingüística

Además de los rasgos ya mencionados, el sistema fonológico vegabajense presenta matices que delatan su evolución:

  • Vocalismo y diptongación: Se observa una tendencia a la apertura de la vocal final en ciertas palabras esdrújulas o llanas. Más relevante es la conservación de diptongos valencianos castellanizados, como la pronunciación de la 'x' histórica valenciana (/ʃ/) que en préstamos antiguos se transformó en 'ch' (ej. xiquet → chiquet/chico, xato → chato).
  • Síncopa y aféresis: Es frecuente la caída de vocales átonas en contacto con la 'r' o la 'l', heredado de la economía del habla meridional y valenciana. Ejemplo: peligro (pero a veces peligre en habla muy rápida), o la aféresis en artículos y preposiciones: pa' cá (para acá).
  • Tratamiento de la 'f' inicial: A diferencia de otras zonas de Murcia donde la 'f' inicial latina evolucionó a 'h' aspirada, en la Vega Baja, por la fuerte influencia valenciana, la 'f' se ha mantenido históricamente firme (fuego, formiga).
  • La "r" vibrante múltiple debilitada: En posición intervocálica, la 'rr' puede relajarse, acercándose a una aproximante, un rasgo compartido con el valenciano apitxat y el castellano meridional.
Ejemplos fonéticos característicos:
• "Las casas" → "La casah"
• "Hablando" → "Hablando" (pero "hablao" en participio)
• "Mucho" → "Muncho"
• "Abuelo" → "Agüelo"

2. Características morfosintácticas

En la estructura de las frases y las formas de las palabras, se observan arcaísmos castellanos y giros muy particulares:

2.1 Rasgos del Contenido Original

  • El sufijo diminutivo "-ico": Es el rey indiscutible de la comarca (herencia aragonesa). No se dice chiquitito o casita, sino chiquitico y casica. A veces, por influencia valenciana, puede asimilarse en formas como Juanicho o zapaticho.
  • Inversión de los pronombres reflexivos: En el habla coloquial es sumamente frecuente escuchar la estructura me se o te se en lugar de "se me" o "se te" ("me se ha caído el lápiz").
  • Uso exclusivo de las formas verbales en "-ra": Para el pretérito imperfecto de subjuntivo, se prefiere siempre la desinencia -ra (cantara, viniera) sobre la forma en -se (cantase), que suele percibirse como demasiado formal.
  • Uso del verbo "ser" como auxiliar (Semos): El uso del arcaísmo semos por somos sigue apareciendo en el habla informal, así como el uso de habemos con el significado de "estamos" o "somos" ("habemos cuatro en la mesa").
  • Preposiciones compuestas de procedencia valenciana: Es muy típico usar la estructura ca o en ca (del catalán en casa de) para indicar dirección: "Voy ca mi tía".

2.2 Ampliación Morfosintáctica

  • Artículo ante posesivo: Aunque en retroceso, aún se documenta el mi padre, la mi casa, un arcaísmo del castellano medieval.
  • Perífrasis verbales de resultado: Es común el uso de tener + participio con valor de perfecto: "Tengo dicho mil veces". Paralelo al valenciano tinc dit.
  • Concordancia de participio: El participio concuerda en género y número con el objeto directo, incluso con haber: "Las he vistas" (valenciano: les he vistes).

3. Expresiones coloquiales y léxico típico

3.1 Léxico del Contenido Original

  • Acho / Acha: Apócope de muchacho/a, utilizada como muletilla ("¡Acho, tira para acá!").
  • Agrunsarse / Agrunsaera: Valencianismo puro (enrunsar). Significa columpiarse y columpio.
  • Bajoca: Judía verde. Proviene directamente del valenciano bajoqueta.
  • Morsiguillo: Murciélago. Deformación local habitual en el entorno rural.
  • Tarataña: Telaraña. "Voy a limpiar las taratañas de la pared".
  • Miaja / Una miajica: Una pequeña cantidad de algo ("Dame una miajica de pan").
  • Restollero: Persona mayor que se mantiene muy activa, ágil y caminadora.
  • ¡Ajolá!: Variante local de ojalá ("¡Ajolá llueva pronto!").
  • Pringá: Conjunto de carnes, tocino y embutidos del cocido que se desmenuzan.

3.2 Ampliación del Léxico

  • Fardacho: Lagartija. Del valenciano fardatxo.
  • Espardenya: Alpargata. Del valenciano espardenya.
  • Esgarrar: Desgarrar o romper. Del valenciano esgarrar.
  • Xafardero: Cotilla o curiosidad indiscreta. Del valenciano xafarder.

La huella del valenciano en la Vega Baja del Segura

No es un simple conjunto de préstamos casuales; es el reflejo de una sustitución lingüística histórica. Tras la expulsión de los moriscos en 1609, la comarca fue repoblada masivamente con colonos de habla catalana y valenciana.

El valenciano fue la lengua oficial durante siglos. La peste de 1648 y los decretos de Nueva Planta (s. XVIII) aceleraron una castellanización profunda, pero el valenciano dejó un sustrato imborrable, especialmente en el léxico de la huerta.

4. Palabras agrícolas y de la huerta

El campo es el ecosistema donde el léxico original se ha conservado con mayor fuerza.

4.1 El Agua y la Infraestructura de Riego

  • Azarbe (o azarbeta): Canal que recoge las aguas sobrantes de los riegos (del árabe as-sarb, consolidado vía valenciano).
  • Mondar: Limpiar las acequias de cañas y barro. Del valenciano mudar/mondar.
  • Arbellón: Conducto subterráneo para dar paso al agua bajo los caminos (valenciano albelló).
  • Tanda: El turno de riego que le corresponde a cada agricultor.
  • Parar: Tapar el curso del agua en la acequia para desviarla hacia el bancal.

4.2 Herramientas y Objetos del Campo

  • Corbella: Hoz pequeña para segar. Del valenciano corbella.
  • Cabirón: Viga de madera o puntal grueso. Del valenciano caviró.
  • Gorguz: Pincho o herramienta punzante de hierro.
  • Senacho: Capazo de esparto con dos asas. Adaptación del valenciano sinnatxo / senatxo.

4.3 Botánica, Cultivos y Plantas

  • Bleda: Acelga. Del valenciano bleda.
  • Amargón: Diente de león o plantas silvestres amargas. Del valenciano amargó.
  • Pansía: Pasas o uvas pasificadas. Del valenciano pansa.
  • Péssol / Pésoles: Guisantes. Del valenciano pèsol.
  • Chufa: Usado a veces para referirse a la juncia, mala hierba de regadío.

4.4 El Terreno y el Entorno

  • Ribazo: Talud de tierra que limita un bancal. Del valenciano ribàs.
  • Motas: Diques de tierra a los lados del río Segura. Del valenciano mota.
  • Terrón: Uso intensivo de terronás (pedradas con tierra seca del bancal).

5. Contexto histórico ampliado

Para comprender la profundidad del sustrato, debemos remitirnos a la Carta Puebla de 1611. Tras la expulsión de los moriscos (1609), la Vega Baja quedó prácticamente despoblada. El Duque de Savoya promovió una repoblación masiva con colonos de tierras de habla catalana y valenciana (Marina Alta, Valle de Albaida, Mallorca), junto con un contingente menor de aragoneses y castellanos.

Esto creó una situación de diglosia inicial. La peste de 1648 fue un punto de inflexión demográfico que abrió la puerta a una segunda ola migratoria de habla castellana, acelerando el bilingüismo. Sin embargo, el valenciano resistió como lengua vehicular de la huerta hasta bien entrado el siglo XX.

6. Toponimia: El mapa lingüístico

La toponimia menor es la prueba más irrefutable del sustrato valenciano:

  • El Hondo: Depresión del terreno (valenciano fons).
  • La Mata: Zona de vegetación arbustiva. Del valenciano/catalán mata.
  • El Saladar: Terreno con presencia de sales.
  • Carrasca: Encina o zona de encinas. Del valenciano carrasca.

7. Perspectiva sociolingüística actual

  1. Erosión generacional: Los hablantes nativos de este vegabajense profundo son, en su mayoría, personas nacidas antes de 1960. Las generaciones más jóvenes han nivelado su habla, perdiendo rasgos como el sufijo -ico o el léxico agrícola.
  2. Folklorización vs. Revalorización: Existe un riesgo de que estas formas queden relegadas a un uso folclórico. Sin embargo, ha surgido un movimiento de revalorización patrimonial que documenta estas hablas como un patrimonio inmaterial histórico.

Conclusión

El habla de San Miguel de Salinas no es un "castellano mal hablado". Es el resultado de siglos de contacto lingüístico, adaptación ecológica y resistencia cultural. Cada vez que un hablante dice "voy a mondar la acequia", "me se ha caído" o "pásame una miajica", está activando un código genético lingüístico que conecta directamente con los repobladores valencianos del siglo XVII.

Este patrimonio lingüístico merece ser documentado, estudiado y valorado como parte fundamental de la identidad cultural de la Vega Baja del Segura.

Referencias y Fuentes: Archivos Históricos de la Vega Baja | Cartas Puebla del Siglo XVII | Estudios de Dialectología Murciana y Valenciana

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lunes, 8 de junio de 2026

Patrimonio Arqueológico de San Miguel de Salinas

 

Torre de Zahurdas (San Miguel de Salinas)

Patrimonio Arqueológico de San Miguel de Salinas

Un recorrido por la historia oculta de la Vega Baja del Segura

Íberos, romanos, moriscos y tradiciones trogloditas

San Miguel de Salinas, un municipio de la Vega Baja del Segura (Alicante), guarda en su subsuelo una historia milenaria a menudo ignorada. Aunque su patrimonio arqueológico es fragmentario y en gran parte afectado por el desarrollo urbanístico y agrícola, las evidencias dispersas revelan una secuencia de ocupación que abarca desde los íberos hasta la época contemporánea.

🏺 Poblaciones Prehistóricas y Antiguas

🏺 Íberos

Los primeros pobladores de los que se tienen vestigios son los Íberos, cuyos restos de cerámicas se encuentran en abundancia en los alrededores del municipio.

⚔️ Cartagineses

Piezas de cerámica y alfarería prueban que los cartagineses poblaron la región, dejando su impronta en el territorio.

🏛️ Romanos

Se han encontrado monedas romanas que indican presencia humana hace unos 2,000 años, así como evidencias de la Vía Augusta.

☪️ Árabes

Posteriormente se establecieron pueblos árabes, dejando un legado que incluye la torre de Zahurdas y sistemas de riego.

🎨 Cerámica Ibérica de la Zona

Cerámica ibérica

Ejemplar de cerámica ibérica similar a los hallazgos de la zona

Cerámica ibérica decorada

Cerámica con decoración geométrica típica de la cultura ibérica

⚠️ Yacimiento de "Lo Montanaro"

💔 Un Patrimonio Perdido

El hallazgo arqueológico más documentado es el yacimiento de Lo Montanaro, ubicado en el límite con Almoradí (aunque históricamente vinculado a la zona de San Miguel de Salinas). Se trata de un asentamiento iberorromano/romano que fue excavado parcialmente de urgencia en la década de los 80.

🔴 Destrucción del Yacimiento

Desafortunadamente, con motivo de la transformación de la finca, los restos arqueológicos salieron a la luz, y posteriormente se han sucedido desmontes e intervenciones que han causado afección al yacimiento. El arqueólogo director de la intervención concluyó que el yacimiento "debía encontrarse arrasado". La Casa Lo Montanaro ya no existe, sustituida por una nave de reciente construcción y una gran balsa de riego.

🏰 Las Zahurdas

Existe un yacimiento arqueológico denominado "Las Zahurdas", clasificado en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del municipio. Se trata de un yacimiento con abundante material arqueológico y restos de muros.

En la zona sureste de la ciudad se conservan las ruinas de la antigua torre de Zahurdas, que datan del período de dominación morisca (711-1243).

Torre de Zahurdas

Ruinas de la Torre de Zahurdas, San Miguel de Salinas

🛤️ La Vía Augusta

La Gran Vía Romana del Mediterráneo

En el término municipal de San Miguel de Salinas discurre la Vía Augusta, el importante camino romano que conectaba el norte y sur de la Península Ibérica. En el tramo que pasa por la finca de La Marquesa, la Vía Augusta queda fosilizada bajo la carretera CV-940.

Durante prospecciones arqueológicas realizadas en 2011 para la construcción de una línea eléctrica, se identificó este tramo como yacimiento arqueológico protegido.

Mapa Vía Augusta

Recorrido de la Vía Augusta a su paso por el sureste peninsular

🔍 Prospección Arqueológica de 2011

En diciembre de 2011, la arqueóloga Manuela Raga i Rubio realizó una prospección arqueológica y etnológica en el ámbito de una línea eléctrica que discurría por San Miguel de Salinas, Los Montesinos, Almoradí y Orihuela.

Los resultados fueron negativos en cuanto a hallazgos arqueológicos materiales en el tramo de San Miguel, aunque se identificaron elementos patrimoniales de interés como la Vía Augusta y las vías pecuarias (Vereda de Dolores y Colada de la ermita del Carmen).

🏘️ Otros Elementos Patrimoniales

💨 Molinos de Viento

Se conservan los restos de dos molinos emblemáticos:

  • Molino de la Tía Pelá: Del que solo quedan las piedras de moler
  • Molino del Marqués: Una construcción cilíndrica de piedra en altura con grandes vistas sobre la vega
Molino del Marqués

Molino del Marqués, San Miguel de Salinas

Casas cueva trogloditas

Construcciones trogloditas típicas de la zona

🏠 Construcciones Trogloditas

Casas-cueva excavadas a finales del siglo XVIII y principios del XIX, ubicadas en los entornos del Barrio Primero de Mayo y la calle Zenia.

Estas viviendas, excavadas directamente en la roca, representan una forma de hábitat tradicional adaptada al clima mediterráneo y a los materiales disponibles en la zona.

⛪ Monasterios y Cementerio

Antiguos manuscritos de historiadores mencionan la existencia de un monasterio alrededor del año 800 y otro posterior en o cerca de San Miguel. Los descubrimientos arqueológicos confirman la existencia de dos pequeñas comunidades y un cementerio en el lugar donde ahora se encuentra el centro de San Miguel.

📊 Resumen de Yacimientos Arqueológicos

Yacimiento Periodo Estado
Restos ibéricos (cerámicas) Íbero Dispersos
Lo Montanaro Iberorromano/Romano ⚠️ Arrasado
Las Zahurdas Morisco (711-1243) Ruinas conservadas
Vía Augusta Romano Fosilizada bajo CV-940
Monasterios/Cementerio Alta Edad Media Documentado
Molinos de viento Siglos XVIII-XIX Restos conservados

🎯 Conclusión: Un Patrimonio Fragmentado pero Significativo

El patrimonio arqueológico de San Miguel de Salinas es fragmentario y en gran parte afectado por el desarrollo urbanístico y agrícola. A diferencia de localidades vecinas como Rojales (con el yacimiento del Cabezo del Molino), San Miguel no cuenta con yacimientos arqueológicos en activo ni excavaciones recientes de envergadura.

Los principales hallazgos históricos (Lo Montanaro) han sido destruidos, y la información disponible proviene principalmente de prospecciones preventivas y documentación histórica.

El municipio tiene un potencial arqueológico subyacente —especialmente en relación con la Vía Augusta y posibles restos ibéricos— pero requiere de intervenciones arqueológicas sistemáticas para documentarlo adecuadamente antes de que sea demasiado tarde.

🏛️ Patrimonio Arqueológico de San Miguel de Salinas

Vega Baja del Segura, Alicante

Basado en datos del Ayuntamiento de San Miguel de Salinas y prospecciones arqueológicas

miércoles, 27 de mayo de 2026

San Miguel de Salinas: Origen y Desarrollo



Historia Local y Territorio

La historia de San Miguel de Salinas

De asentamiento disperso y villa troglodita a municipio independiente.

Primeros pobladores (antes del siglo XVIII)

Aunque el pueblo como tal nace mucho más tarde, el territorio de San Miguel de Salinas tiene raíces muy antiguas. Hay testimonio arqueológico de pobladores íberos que se establecieron en el Cabezo de la Mina en el II milenio antes de Cristo. También existen vestigios romanos y árabes, incluyendo el descubrimiento de antiguas monedas romanas y restos de cerámica que evidencian actividad humana en la zona.

Los orígenes del núcleo poblado (1599–1720)

El verdadero inicio del pueblo se sitúa hacia el año 1599, cuando un grupo de propietarios de fincas agrícolas de los alrededores decidió construir las primeras viviendas en lo que hoy es el casco urbano.

Tras la reconquista cristiana, la repoblación fue dispersa: las familias vivían en casas de campo alejadas de Orihuela, lo que dificultaba la asistencia religiosa. Por eso, en 1600 se construyó una ermita con limosnas de los vecinos. Esta ermita, demolida en 1689 por su mal estado, fue el origen del actual templo parroquial, que se concluyó en 1719.

Nota histórica: El siglo XVII fue especialmente duro para la zona; la expulsión de los moriscos, las recurrentes epidemias de peste y la piratería provocaron graves altibajos en el poblamiento.

Nacimiento de "El Lugar Nuevo" (1720–1750)

Superadas las dificultades, y ante el aumento de población y la necesidad de ampliar tierras de cultivo, el clero secular oriolano impulsó la creación de un asentamiento organizado alrededor de la iglesia. La iniciativa partió del presbítero José Marín a través de varios hitos clave:

  • 1723: Consiguió que la ermita se constituyera como parroquia independiente.
  • 1724: Se edificaron las tres primeras viviendas en el Pozo de Tasca, dando origen a lo que se llamó oficialmente "El Lugar Nuevo de la Parroquia de San Miguel Arcángel".
  • 1726: Se adquirió una "herencia del alma" que incluía el Pozo de Tasca y la Cañada de Barajas.
  • 1727: Se construyeron otras ocho casas, firmándose los contratos de alquiler perpetuo (enfiteusis) de las 11 viviendas levantadas alrededor de la iglesia.

Esa disposición urbanística primigenia aún se conserva rodeando la actual Plaza de la Libertad (el Paseo).

Camino hacia la independencia (siglo XIX)

San Miguel permaneció bajo la administración de Orihuela durante toda la Edad Moderna. A finales del siglo XVIII, según los célebres datos de Cavanilles (1794), vivían allí unos 300 vecinos (aproximadamente 1.300 habitantes), dedicados casi en su totalidad a la agricultura. El suelo era tan fértil que, aunque parcialmente abandonado por falta de brazos, producía trigo, cebada, barrilla, vino y aceite.

• El intento de 1812 A la sombra de la Constitución de Cádiz, los vecinos solicitaron la segregación y en 1813 consiguieron su primer Ayuntamiento propio. Sin embargo, con el regreso de Fernando VII y la restauración del absolutismo (1814), se suprimieron los ayuntamientos constitucionales y San Miguel volvió a depender de Orihuela.
• Restauración y delimitación (1820-1822) En 1820 se concedió nuevamente la segregación, pero sin término municipal asignado. Tras arduas negociaciones y el nombramiento de un comisionado por la Diputación de Murcia, se procedió al amojonamiento definitivo de sus tierras, finalizado el 30 de agosto de 1822. En ese momento, San Miguel contaba ya con 2.018 habitantes.

El terremoto de 1829 y la reconstrucción

La década de 1820 terminó de forma catastrófica. El 21 de marzo de 1829, un devastador terremoto de grado 10,5 en la escala de la época sacudió la comarca de la Vega Baja, dejando el pueblo totalmente en ruinas. Las sacudidas premonitorias habían comenzado en septiembre de 1828. La reconstrucción fue lenta, laboriosa y se pudo llevar a cabo en gran parte gracias a la intervención y el auxilio del Obispo de Orihuela, Félix Herrero Valverde.

Ayuntamiento definitivo y conflictos de límites (1836–1955)

En 1836, con el traspaso de la Vega Baja del Segura a la Diputación de Alicante, se creó el nuevo y definitivo Ayuntamiento de San Miguel de Salinas. A partir de entonces comenzaron largos litigios territoriales con los municipios vecinos de Orihuela, Almoradí y Torrevieja por las lindes de los términos.

"En 1848, Pascual Madoz describía el pueblo en su Diccionario Geográfico como una villa con 22 barracas de caña y madera, 77 cuevas en la peña, 8 calles, 2 plazuelas, casa de ayuntamiento y dos escuelas, contando con 205 vecinos y 994 almas."

El conflicto por el término municipal duró más de un siglo. A principios de 1945, el consistorio presidido por José Andrea Zapata reactivó las gestiones. Finalmente, el 4 de marzo de 1955, un decreto oficial aprobó la segregación definitiva de la parte reclamada a Orihuela, efectuándose el deslinde total el 20 de abril de ese mismo año bajo la alcaldía de Joaquín Martínez Pérez.

Desarrollo reciente (siglo XX–XXI)

Durante la primera mitad del siglo XX la población creció de manera constante hasta alcanzar los 2.253 habitantes, sufriendo una desaceleración en los años 60 provocada por la emigración laboral. No obstante, dos factores cambiaron por completo el rumbo moderno del municipio:

• Finales de los años 70: La construcción de la red de canales de distribución hídrica permitió expandir drásticamente los cultivos de regadío, de manera muy notable los cítricos, transformando el tejido económico agrario.

• Principios del siglo XXI: El auge residencial y la llegada masiva de compradores de vivienda y turistas internacionales atraídos por la Costa Blanca reconfiguraron por completo el perfil demográfico, multicultural y económico del municipio.

Patrimonio que cuenta la historia

Hoy en día, San Miguel de Salinas protege con orgullo los elementos patrimoniales que narran sus raíces:

  • La Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel: El eje identitario y corazón fundacional de la localidad.
  • Antiguos molinos de viento: Testigos de la tradición cerealista, destacando los molinos de la Tía Pelá y el del Marqués.
  • Las casas-cueva (construcciones trogloditas): Excavadas en la roca blanda a finales del siglo XVIII y principios del XIX, visibles aún en los entornos del Barrio Primero de Mayo y la calle Zenia.

Desde unos pocos agricultores dispersos en los campos oriolanos hasta el vibrante municipio independiente que es hoy, San Miguel de Salinas destaca como un fiel ejemplo de cómo la fe, la agricultura y la tenacidad de sus vecinos forjaron un pueblo único entre el monte y la mar.






Los motes de la Vega Baja

🗣️ Ilustración de los apodos y motes de la Vega Baja: "semolas", "cueveros", "...