Fotografía del estudio Darblade, Torrevieja. Colección de Jaime Tortosa García, «Los Mundos de Jaimito».
Historia local · Torrevieja
Los Darblade: tres generaciones retratando Torrevieja
De un viaje interrumpido a Murcia al primer estudio fotográfico de la comarca, 1867–1963
El azar tiene a veces mejor puntería que cualquier plan. En 1867, Jean Darblade Lamotta y su esposa Delfine Lefeuilla Julia salieron de Agen, en el suroeste de Francia, con destino a Murcia. Llevaban con ellos a su hijo pequeño, Albert. Nunca llegaron.
En el camino, Albert enfermó de fiebres tifoideas. El médico que lo atendió a su paso por Torrevieja aconsejó a los padres que no siguieran viaje hasta que el niño se recuperara. Acamparon. Y cuando la salud de Albert mejoró, algo había cambiado: decidieron quedarse.
Jean Darblade abrió entonces lo que probablemente fue el primer estudio fotográfico de la comarca —no hay constancia de que existiera otro en las provincias de Alicante y Murcia por aquel entonces—. Con una voluminosa cámara de placas de cristal de 18x24, retrató el puerto pesquero, las barracas y la fisonomía de la Torrevieja de la época. Pronto se le conoció en toda la Vega Baja como «el retratista francés», y las familias notables de la comarca acudían a su estudio para quedar inmortalizadas.
La segunda generación
Jean murió a principios del siglo XX. Fue su hijo Albert —ya Alberto, castellanizado— quien tomó el relevo. Se casó con una torrevejense y continuó engrandeciendo el prestigio de la firma Darblade, hasta que murió durante la Guerra Civil española.
La tercera generación
Este segundo Darblade tuvo varias hijas y un único hijo varón, también llamado Alberto. Sin descendencia propia, este tercer fotógrafo de la saga siguió retratando a Torrevieja y a los torrevejenses casi hasta el final de su vida, en 1963, cuando tenía setenta años.
Una fotografía conservada del propio local del estudio, fechada en 1945, confirma que el negocio seguía abierto y activo a mediados de los años cuarenta, ya bajo la firma de este último Alberto.
Casi un siglo de crónica fotográfica
En total, tres generaciones sostuvieron el oficio durante casi cien años (1867–1963), dejando una crónica fotográfica de la ciudad: su paisaje, su urbanismo, la economía salinera y pesquera, y la vida social de varias generaciones de familias torrevejenses. Según el cronista oficial Francisco Sala Aniorte, se trata de una obra «con mérito artístico, sensibilidad de presente y manifiesto amor a su entorno», que constituye un legado importante para la posteridad.
El legado
El Ayuntamiento de Torrevieja honró a la familia dedicándole una calle en el lugar donde vivieron y trabajaron —hoy Calle Fotógrafos Darblade, antes llamada calle Mariana Pineda—. El fondo fotográfico de los Darblade pasó posteriormente a otra familia de fotógrafos torrevejenses, que añadió su nombre al de ellos: la firma pasó a llamarse Darblade–Conesa.
Sobre las fotografías
Varios retratos originales del estudio —tarjetas de visita y postales firmadas «A. Darblade», fechadas entre la década de 1910 y 1945— se conservan en la colección privada de Jaime Tortosa García y pueden consultarse en su blog Los Mundos de Jaimito.
Fuentes
- Diario Información, «La historia de Torrevieja en un siglo de imágenes» (con datos del cronista oficial Francisco Sala Aniorte).
- Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, artículos de Francisco Sala Aniorte sobre Torrevieja.
- Blog Los Mundos de Jaimito (Jaime Tortosa García), colección de fotografía antigua española.
Gracias, Miguel, por la información. Ha sido muy útil para elaborar el post.
📅 Publicado el 2 de septiembre de 2026 ·
Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web
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