Por: Rosa
Historia y Patrimonio de la Costa Blanca
El epicentro de la sal y el mar antes de Torrevieja
Cómo la emblemática pedanía costera lideró la economía y la defensa del litoral antes de ceder su capitalidad salinera en el siglo XIX.
El origen de Torrelamata (o simplemente La Mata), la famosa pedanía costera de Torrevieja, está profundamente ligado a la sal y al mar. Sin embargo, mucho antes de que Torrevieja existiera siquiera como proyecto de ciudad, La Mata ya era el verdadero epicentro económico, administrativo y defensivo de toda la zona.
1. La Antigüedad: Romanos y el "oro blanco"
Mucho antes de que se estableciera un pueblo estable, los romanos ya explotaban el inmenso potencial de la Laguna de La Mata. Para ellos, la sal era un recurso estratégico de primer orden (el "oro blanco" del que deriva, precisamente, nuestra palabra salario).
Aunque no existía una ciudad fortificada, la zona funcionaba como un punto clave para la extracción salinera y la elaboración de garum, una cotizada salsa de pescado fermentado que se exportaba directamente a Roma. Los barcos imperiales fondeaban regularmente en sus playas para cargar la sal necesaria para la conservación de alimentos por todo el Imperio.
2. La Edad Media: El control de Orihuela
Durante siglos, este territorio costero no dependía de ningún municipio marítimo, sino que constituía la salida natural al mar y la gran despensa de la próspera ciudad interior de Orihuela.
El fracaso de la piscifactoría (1389): Los gobernantes oriolanos intentaron conectar la laguna vecina (la de Torrevieja) con el mar mediante un canal artificial para transformarla en un enorme criadero de peces. Sin embargo, la altísima salinidad del agua mataba a las especies introducidas. Tras el fiasco, se decidió concentrar todos los esfuerzos en lo que la naturaleza mejor sabía hacer en la zona: la producción intensiva de sal en la Laguna de La Mata.
3. Siglos XVI y XVII: El nacimiento del pueblo fortificado
Es en esta época cuando La Mata adquiere su identidad urbana actual, impulsada de forma paralela por la necesidad de defensa militar y el empuje del comercio marítimo.
4. El siglo XVIII: La capital de las salinas
El momento cumbre de La Mata llegó en 1759, cuando el rey Carlos III recuperó la gestión directa de las lagunas para la Corona, impulsando una explotación salinera científica, regulada y a gran escala. Durante décadas, La Mata ostentó la hegemonía absoluta del entorno:
- Contaba con el muelle principal de carga desde donde se exportaba sal a toda Europa.
- Albergaba la oficina central de aduanas, la administración de justicia y la alcaldía pedánea.
El giro del siglo XIX: El nacimiento de Torrevieja
Todo cambió de forma radical en 1802. El rey Carlos IV constató que la costa situada cinco kilómetros al sur (donde se encontraba la antigua torre en ruinas) ofrecía un puerto natural mucho mejor protegido contra los fuertes temporales de levante que el muelle abierto de La Mata. Por Real Orden, el Gobierno trasladó la administración de las salinas, las aduanas y las viviendas oficiales a lo que hoy es Torrevieja, vaciando a La Mata de sus funciones de capitalidad e invirtiendo el peso histórico de ambas localidades.
5. El siglo XIX en adelante: Destrucción, reconstrucción y resiliencia
El terremoto de 1829: Un violento seísmo asoló la comarca de la Vega Baja en marzo de 1829, destruyendo por completo el pueblo de La Mata. Su posterior reconstrucción planificada con ayudas del Estado, que levantó las primeras 24 viviendas de planta baja, dio origen a la característica disposición en cuadrícula del núcleo urbano moderno.
Sus viñedos únicos: Una de sus mayores señas de identidad actuales son sus viñedos a pie de playa en pleno Parque Natural. En el siglo XIX, la terrible plaga de la filoxera arrasó los campos de cepas de toda Europa; sin embargo, las vides de La Mata sobrevivieron milagrosamente gracias a estar plantadas en tierra arenosa y salina, un suelo donde el insecto no podía prosperar, legando hasta hoy un paisaje agrícola milenario único en el mundo.
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