martes, 26 de mayo de 2026

Antonio José Cavanilles

Retrato del botánico Antonio José de Cavanilles, figura destacada de la ciencia española y su relación con la flora de la Vega Baja del Segura
Antonio José de Cavanilles, botánico ilustrado y su contribución al estudio de la flora mediterránea de la Vega Baja.

Ciencia e Ilustración en la Vega Baja

El botánico religioso del siglo XVIII: Antonio José Cavanilles

Naturaleza, dunas avanzantes y la antigua albufera del Segura a ojos de la Ilustración.

Antonio José Cavanilles (1745-1804) no solo fue uno de los científicos ilustrados más importantes de España y director del Real Jardín Botánico de Madrid, sino también un eclesiástico (abate) que recorrió minuciosamente las tierras valencianas por encargo directo del rey Carlos IV.

Su paso por Guardamar y la antigua albufera

Entre 1791 y 1793, Cavanilles exploró de forma exhaustiva el sur de Alicante. Al llegar a la cuenca baja del Segura y las inmediaciones de Guardamar, quedó fascinado —y a la vez preocupado— por la dinámica de sus ecosistemas litorales, dejando constancia de ello en su obra cumbre: Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia (1795-1797).

Antonio José Cavanilles hace una descripción sumamente valiosa del pueblo de Guardamar y de sus habitantes, fiel a su estilo de ilustrado: combina datos demográficos reales con una agudísima crítica social sobre el modo de vida, la salud y la economía de los vecinos. En la época de su visita (finales del siglo XVIII), Guardamar era una población pequeña, fuertemente condicionada por su geografía hostil. Su retrato del entorno urbano y humano se estructura en torno a varios puntos clave:

1. El pueblo: Una villa colgada de un cerro amenazado Cavanilles describe el núcleo urbano de Guardamar situado en su emplazamiento original (lo que hoy conocemos como el "Castell" o Guardamar la Vieja). No hay que olvidar que el terremoto de 1829 aún no había destruido la villa...
• El ecosistema de la marisma Cavanilles describió con precisión los humedales y saladares de la zona (conectados con las actuales lagunas de La Mata y Torrevieja), que conformaban el reducto de la antigua gran albufera que antaño dominaba el estuario del Segura.
• Recolección de endemismos Durante sus herborizaciones en los arenales, dunas y marjales de Guardamar, recogió y clasificó numerosas muestras de flora adaptada a la salinidad (halófitas) y a los suelos arenosos (psamófilas). Se interesó especialmente por la vegetación dunar y por las plantas barrilleras (como la Salsola sativa), fundamentales en la economía de la época para la fabricación de sosa y jabón.
• La amenaza de la arena Curiosamente, en sus escritos Cavanilles ya advirtió con tono de alarma el avance implacable de las arenas móviles impulsadas por el viento de levante, un problema ecológico y urbanístico que un siglo después (a finales del siglo XIX) obligaría al ingeniero Francisco Mira a iniciar la célebre repoblación de las dunas para salvar el pueblo.

Antonio José Cavanilles descubrió y describió centenares de nuevas especies de plantas a lo largo de su vida, pero la inmensa mayoría de las novedades taxonómicas mundiales que acuñó procedían de las expediciones científicas que le enviaban material desde América, Filipinas u Oceanía (como las de Malaspina o Luis Née).

En sus viajes por las tierras alicantinas y los alrededores de Guardamar, el papel de Cavanilles no fue tanto el de "descubridor de nuevas especies botánicas para la ciencia", sino el de un pionero de la fitogeografía y la ecología moderna. Su genialidad allí radicó en ser el primero en catalogar científicamente las plantas de la zona, localizar dónde crecían (lo que hoy llamamos cartografía vegetal) y entender su comportamiento en ecosistemas tan complejos como las dunas y los saladares.

Identificó, recolectó y documentó el valor de plantas endémicas ibéricas, iberoafricanas y litorales que hoy en día están estrictamente protegidas.

Las joyas botánicas que catalogó en la zona

Cuando Cavanilles herborizaba en la costa de Guardamar, la antigua albufera y las cercanas salinas de La Mata, se centró en dos tipos de flora muy específicos: las plantas psamófilas (amantes de la arena) y las halófitas (tolerantes a la sal).

Especie catalogada Tipo de planta Relevancia en el ecosistema actual
Limonium (varias especies, como el L. santapolense o delicatulum) Halófita (Saladares) Los conocidos como "asfódelos de mar" o "estatices". Son endemismos locales del litoral alicantino extremadamente vulnerables.
Crucianella maritima (Crucianela de mar) Psamófila (Dunas) Planta arbustiva endémica del Mediterráneo occidental que ayuda a fijar las primeras líneas de dunas.
Pancratium maritimum (Azucena de mar) Psamófila (Dunas) Una de las plantas más espectaculares de los arenales de Guardamar, catalogada por él por su resistencia al azote marino.
Salsola sativa y Salsola soda (Barrilla) Halófita (Marisma) Plantas ricas en sodio que describió con minuciosidad por su crucial explotación económica (producción de sosa).
El verdadero legado botánico de Cavanilles en Guardamar:

Aunque la nomenclatura internacional de Linneo ya había bautizado de forma genérica algunas de estas especies antes, las anotaciones de Cavanilles sirvieron para que botánicos posteriores (incluido su discípulo Mariano Lagasca) pusieran el foco en el altísimo nivel de endemismo del sureste español.

Hoy en día, la zona de las Dunas de Guardamar cuenta con microrreservas de flora protegidas por la Generalitat Valenciana. Al pasear por ellas, se están observando exactamente los mismos linajes vegetales que el célebre abate metía entre las hojas de sus cuadernos de campo a finales del siglo XVIII, admirado por su capacidad de sobrevivir entre la arena en movimiento y la sal del agua.

Un detalle histórico adicional: Mariano Lagasca

Aunque Cavanilles es la figura clave del siglo XVIII, cabe mencionar que su discípulo y continuador en el siglo XIX, el también médico y botánico Mariano Lagasca, realizó una expedición idéntica en 1810 recorriendo el trayecto de Lorca a Guardamar y Orihuela, profundizando en el estudio de las mismas floras endémicas y el cultivo de las plantas barrilleras que su maestro había documentado décadas antes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El pollito del flamenco rosa

  🦩 El pollito del flamenco rosa: un comienzo sorprendente en las Salinas Publicado en Blog de Naturaleza | Tiempo de lectura: 4 min...