miércoles, 9 de septiembre de 2026

Terremoto: entrevista superviviente del terremoto de Guardamar (1917)

Una voz del pasado: Superviviente del terremoto de Guardamar (1917)

Septiembre de 1917 - Testimonio de Ramona Hernández Lucas

En septiembre de 1917, Gratiniano Baches, maestro destinado en Guardamar, entrevistó a una superviviente del terremoto de 1829 que todavía se encontraba con vida. Este maestro era un gran aficionado a la Historia y, todavía hoy, el Museo de Pilar de la Horadada está dedicado a su memoria, ya que también ejerció en aquel pueblo.

Aunque el docente no cita el nombre de la entrevistada, el texto afirma que era la suegra del secretario del Ayuntamiento, Ricardo Alarcón Vinuesa. Gracias a este dato, sabemos que la anciana se llamaba Ramona Hernández Lucas, de 91 años, y era hermana de Antonio Hernández, el cacique del pueblo en aquellas fechas.

El contenido de la entrevista es muy interesante para conocer, aunque sea de modo muy escueto, cómo era Guardamar cuando se situaba en el cerro del castillo y qué ocurrió tras el terremoto de marzo de 1829. No obstante, como Ramona afirma en la entrevista, era una niña de apenas tres años y no recordaba con exactitud.

Por ejemplo, nos habla de la reutilización de las piedras para la construcción del pueblo nuevo, qué se hizo con las campanas y cómo se encontró una fuente antigua. Quizá alguna de estas noticias sirva para conocer más la historia de nuestro castillo.

Documento entrevista 1829 - Página 1
Documento original de la entrevista (página 1)
Documento entrevista 1829 - Página 2
Documento original de la entrevista (página 2)

Guardamar del Segura

Una conversación

Acompañados del ilustrado sacerdote y competente párroco de Guardamar de Segura don Antonio Romero Perpiñán, nos presentamos en casa del secretario del Ayuntamiento don Ricardo Alarcón, cuya distinguida señora y bellísima hija nos reciben cariñosamente.

Es nuestro objeto conversar unos minutos con la abuelita, madre política del señor Alarcón, y al verla del brazo de su joven y encantadora nieta, una extraña emoción nos embarga contemplando unidas la juventud y la vejez; el orto y el ocaso de la vida; la juventud rebosante de belleza y esperanzas... la vejez llena de desengaños y desilusiones. Además contemplamos en la anciana una página viva de la Historia que fué.

—¿?—

—Sí; me acuerdo de muchas cosas. Yo tenía tres años cuando el pueblo cayó a consecuencia de los temblores de tierra, y ahora tengo muy cerca de noventa y dos. No recuerdo bien aquella gran catástrofe, pero me acuerdo de la casa donde yo vivía, una casa de dos pisos al lado de la del médico del pueblo, el señor Amat, en la calle por donde se iba a la Ermita. Esto lo he recordado siempre, aun que así, con esa vaguedad con que recordamos una cosa que hemos soñado. De lo que recuerdo muy bien es de cuando derribaron las casas...

—¿?—

—Cá, no, señor. Cayeron algunas y la iglesia. Las otras las derribaron porque amenazaban ruina. Luego se levantó el pueblo nuevo con dinero que dieron los gobiernos.—

—¿?—

—Sí; dieron dinero todos los pueblos de España, y el rey dicen que dió de su bolsillo muchos miles de duros; pero no para este pueblo solo, sinó también para los otros que cayeron: Benejúzar, Torrevieja y Almoradí.—

—Y eso ocurrió el 21 de Marzo de 1829?

—Sí, en el año 29... pero no sé bien las fechas; ya le he dicho que yo tenía unos tres años. Luego se llevaron las campanas; una era muy grande. Los hombres del pueblo no querían; protestaban... gritaron mucho... pero se las llevaron. También se llevaron los cañones y las culebrinas del castillo ¡qué lástima! El castillo era hermoso, grande... ¡qué salas!.. y unas puertas enormes... todo, todo se ha ido perdiendo... hasta las piedras, señor. Muchas casas del pueblo están hechas con piedras arrancadas de los muros del castillo. En el patio de la casa Ayuntamiento conservan una piedra que tiene grabado el escudo de Guardamar.—

—¿?

—Sí; el pueblo viejo estaba ahí, más arriba, al pie de ese castillo en ruinas; pero antes ha debido haber otro pueblo más abajo, en los arenales. El viento levantaba los montecillos de arena, y se descubrieron unos muros; los hombres cavaron mucho y apareció la fuente.

—Una fuente de tiempo de los romanos.

—No sé si de romanos o de moros; pero muy antigua, porque de eso nadie se acordaba. Allí ha habido otro Guardamar ¿verdad?

"Una página viva de la Historia que fué"

📅 Publicado el 29 de septiembre de 2026 · Guardamar

Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web

✦ ❧ · · · Conversar es la primera lección · · · ❧ ✦

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