La Leyenda de la Encantá
Misterio y tradición en la Vega Baja del Segura
En el corazón de la Vega Baja del Segura, entre los términos de Guardamar del Segura y Rojales, se teje una leyenda que ha sobrevivido al paso de los siglos: la Encantá. Este relato, de raíces medievales y ecos íberos, encarna la memoria colectiva de toda una comarca, y cada año, en la Noche de San Juan, renace con fuerza entre sus gentes.
El origen de la maldición
La protagonista es una princesa de ojos azules y cabellera rubia, a quien los relatos llaman Zulaida o Zoraida. Hija de un rey moro, fue sorprendida en un amor prohibido con un joven —en unas versiones, un príncipe cristiano; en otras, un noble moro—. El rey, herido de muerte tras un combate, lanzó una maldición que hizo desaparecer el castillo de Cabezo Soler, atrapando a la princesa y a todos sus habitantes en el interior del monte.
Solo en la Noche de San Juan (del 23 al 24 de junio) la Encantá puede emerger de su encierro. Un hombre valiente debe cargarla en brazos y llevarla hasta el río Segura, donde ella debe mojar sus pies para romper el hechizo. Pero el camino se vuelve infernal: la doncella se vuelve cada vez más pesada, y delante del portador aparecen toros, leones y dragones para aterrorizarlo. Quien fracasa en la empresa muere al amanecer «con la lengua fuera» o «pisándose la lengua», y la princesa sigue prisionera.
Variantes y misterios
Aunque la mayoría de las versiones sitúan la aparición en cada Noche de San Juan, en Rojales se conserva una variante que afirma que la Encantá solo se muestra una vez cada cien años, lo que añade un aura de escasez y mayor temor. Además, algunos ancianos del lugar cuentan que en esa noche todavía se escuchan lamentos y se ven luces extrañas en el Cabezo Soler.
Un patrimonio disputado: Rojales y Guardamar
La ubicación del Cabezo Soler, en el término municipal de Rojales, ha generado un histórico debate sobre la «pertenencia» de la leyenda. Mientras Rojales defiende su autoría por razones geográficas, Guardamar argumenta que la tradición es anterior a la creación de ambos municipios y forma parte del acervo común de la Vega Baja.
Esta tensión se manifiesta en las celebraciones: en Rojales, la Encantá se mantiene viva de forma íntima y oral, con vecinos que aún acuden al cerro en la Noche de San Juan. En Guardamar, en cambio, la leyenda se ha convertido en el gran espectáculo inaugural de sus Fiestas de Moros y Cristianos (en honor a San Jaime, en julio), con una puesta en escena de luz, fuego y sonido que reúne a más de 2.500 personas.
El eco de la Dama de Guardamar
En 1987, el yacimiento de Cabezo Lucero (Guardamar) deparó un hallazgo excepcional: la Dama de Guardamar, un busto íbero del siglo IV a.C. El arqueólogo Enrique Llobregat, director de la excavación, no dudó en señalar el paralelismo entre la «mujer encantada» de la leyenda y esta dama de piedra. El mito, por tanto, podría hundir sus raíces en la cultura ibérica, mucho antes de la ocupación musulmana, y haber sido transmitido oralmente durante milenios.
La Encantá en la cultura
La leyenda ha trascendido la oralidad para inspirar obras literarias, teatrales y cinematográficas. Destacan la novela de Fausto Cartagena, la pieza teatral de Salvador García Aguilar (dirigida por Alberto González Vergel) y el mediometraje «La leyenda de la Encantá» (2002), dirigido por Francisco Jorge Mora García y Joaquín Manuel Murcia Meseguer, que obtuvo una Mención Especial en el Festival Cinema Jove de Valencia. Además, el propio Mora García ha compuesto piezas musicales inspiradas en el relato.
Un legado vivo
La Encantá es mucho más que un cuento de aparecidos: es un símbolo de identidad para toda la Vega Baja. Cada Noche de San Juan, el misterio renace, y con él, la certeza de que algunos hilos del pasado nunca se rompen. Independientemente de si su origen se sitúa en Rojales o Guardamar, la leyenda pertenece a todos los que habitan estas tierras, y su persistencia nos recuerda el poder de la tradición oral para unir a las comunidades en torno a un patrimonio común.
Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web
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