Pasiones virtuales: De las salas del mIRC a la literatura profesional
Por Rosa Mª González Ortiz
En los inicios de internet, la gran mayoría de quienes empezamos a bucear en la informática y en la red lo hicimos de forma estrictamente autodidacta. Es increíble la cantidad de horas que invertimos en comprender el funcionamiento de programas que, a menudo, desaparecían justo cuando casi nos habíamos convertido en expertos. Así nos ocurrió con WordPerfect, con Lotus 1-2-3 o con dBASE, entre tantos otros. En aquel ecosistema aprendimos a ganar, a perder y a empezar de nuevo desde cero, forjando una capacidad de resistencia a la frustración con cada nuevo aprendizaje que nos dejaba la tecnología.
De todas aquellas aplicaciones, hubo una cuya mecánica permaneció inalterable, aunque el perfil de los usuarios que se movían por ella cambió drásticamente. A finales del siglo XX, el mIRC se convirtió en el programa de chat por excelencia, siendo el principal cliente para acceder al universo del IRC (Internet Relay Chat). Creado en 1995 por Khaled Mardam-Bey, su éxito fue tan rotundo que muchas personas utilizaban la palabra "mIRC" como sinónimo directo de "chat", cuando en realidad era solo la puerta de entrada a una infinidad de conversaciones en tiempo real.
Por aquel entonces no tenías una lista de amigos; tenías salas temáticas. Recuerdo con mucha añoranza que había más de 7.000 canales disponibles organizados por intereses (literatura, psicología...), por edades (mas_de_30, mas_de_40...) o por ubicaciones geográficas para charlar y practicar idiomas. Es una pena comprobar cómo aquel espacio, con el tiempo, se ha ido maleando.
Fue precisamente allí donde conocí a Paco, entre otras personas que todavía evoco con ilusión. Paco vivía en La Línea de la Concepción. Los dos le dábamos al teclado sin descanso; nos fascinaba conversar y fuimos construyendo realidades, deseos y emociones concatenando letras. Un buen día nos planteamos: ¿por qué no aprovechar un contacto que nunca se materializará de forma presencial para crear algo tangible como un libro? Los retos nos motivaban y nos pusimos manos a la obra. Así nació Pasiones Virtuales: nuestro primer libro y, con orgullo, la primera novela escrita a través de internet por dos personas que jamás se habían visto cara a cara.
Después de aquella aventura yo decidí no seguir publicando, pero Paco no ha parado desde entonces. Hoy en día cuenta con su propia entrada en la Wikipedia y está consolidado como un reconocido escritor de narrativa juvenil. A continuación, comparto con vosotros su magnífica trayectoria y producción literaria:
Semblanza de Francisco Díaz Valladares
Nacido en Villamanrique de la Condesa (Sevilla) en 1950 y residente actual en La Línea de la Concepción, Francisco Díaz Valladares ha dedicado gran parte de su vida a viajar por el mundo. Esta experiencia le ha permitido impregnarse de distintas culturas y convertir sus vivencias en la principal fuente de inspiración para sus relatos.
Apasionado lector desde la infancia, se inició profesionalmente en la literatura con nuestro pionero proyecto a cuatro manos, Pasiones virtuales (2000). En 2003 publicó su primera obra en solitario, La barca del pan (posteriormente adaptada al público juvenil bajo el título A orillas del mal), donde aborda con compromiso el narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar y el contrabando.
Su labor creativa posterior se volcó en la literatura juvenil, destacando por sus tramas dinámicas llenas de acción, suspense e intriga en parajes exóticos (El secreto de Pulau Karang, Terror bajo los hielos, El vuelo del Blue Shadow) y por su trasfondo social, tratando problemas como la inmigración en Antares o La hija del tuareg, la superación personal en La colina, o los peligros de las tecnologías en El último hacker.
Asimismo, ha destacado en la adaptación de clásicos de Gustavo Adolfo Bécquer y Benito Pérez Galdós, y su constante participación en encuentros escolares y programas de fomento a la lectura mantiene su obra con un ritmo fresco, cercano y muy gratificante en el panorama de las letras hispanas.
Bibliografía Completa
Narrativa
- Pasiones virtuales. Padilla Editores, 2000.
- La barca del pan. Castellarte, 2003.
- El círculo imperfecto. Almuzara, 2023.
Narrativa Juvenil
- La venganza de los museilines. Bruño, 2007.
- El último hacker. Bruño, 2008.
- El libro maldito de los templarios. SM, 2008.
- El secreto de Pulau Karang. Edebé, 2008.
- A orillas del mal. Bruño, 2010.
- La hija del tuareg. Edebé, 2011.
- Antares. Edelvives, 2012.
- La colina. Edelvives, 2013.
- Terror bajo los hielos. Bruño, 2014.
- El vuelo del Blue Shadow. Edebé, 2014.
- Tras la sombra del brujo. Edebé, 2017.
- El regreso del brujo. Edebé, 2021.
- El color de la oscuridad. Bruño, 2022.
- La hija del esquimal. Edebé, 2025.
Narrativa Infantil e Historias Cortas
- Truhán. Edebé, 2017.
- Quique y los caballeros de negro. Anaya-Bruño, 2018.
- ¡¡Guille!!. Algar, 2021.
- El misterio de las botas doradas. Algar, 2023.
- ¿Cómo engañar a la cigüeña Ñiki? (Coautoría con Isabel Carril Martínez). Almuzara, 2025.
- La guardiana del bosque encantado (Dentro del volumen solidario "Contamos contigo"). Sargantana, 2025.
Adaptaciones Clásicas, Audiolibros y Ebooks
- Andanzas de los héroes del dos de mayo (Benito Pérez Galdós). Bruño, 2008.
- Andanzas de maese Pérez el organista y otras leyendas (Gustavo A. Bécquer). Bruño, 2009.
- Ediciones digitales y formatos sonoros: El fantasma de la bodega, La guerra del wolframio y La Estrellita de mar.
Premios Destacados
- Premio Alandar por Antares (2012)
- Premio CCEI por La colina (2014)
- XXV Premio Edebé de Literatura Infantil y Juvenil por Tras la sombra del brujo (2017)
- Premio Frei Martín Sarmiento en lengua gallega (2018)
- Premio Lazarillo por La hija del esquimal (2023)
- Premio Andalucía de la Crítica por La hija del esquimal (2026)
Un fragmento del recuerdo: Francisco evoca los entresijos de nuestra primera novela
"Los pros fueron la experiencia en sí misma; los contras, muchísimos. Hubo un momento en que tenía sobre mi mesa más de mil folios distribuidos en varios montones: lo que escribía ella, lo que escribía yo, mis correcciones, las suyas y una mezcla de todo con lo que podría ser lo definitivo. En fin, no se lo aconsejo a nadie porque fue traumático. Un día entré por la mañana en la biblioteca y encontré todos los folios mezclados en el suelo. ¡Imagínate! Se había quedado abierta la ventana, se había levantado viento y ¡hala! Cogí el abrecartas para hacerme el harakiri; menos mal que entró alguien en la habitación y me ayudó a ordenarlos de nuevo. Estuve a punto de desistir en muchas ocasiones, pero al final lo conseguimos."
Más detalles sobre el autor y su obra en la Wikipedia y en su entrevista para El Templo de las Mil Puertas.
Rosa María González · Prompt engineer · Maquetador/Diseñador web
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