lunes, 24 de agosto de 2026

La España que fuimos, la España que somos, la España que seremos

✧ Españoles · Ilustración: IA. Por: Rosa ✧

 

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 España, la que nos ha tocado vivir

Buscando que se dice y recordando nuestras vivencias


¿Os acordáis de esos veranos en los que la calle se llenaba de gente sin que nadie lo organizara? Aparecía todo el mundo. Sin WhatsApp, sin planes, sin excusas. Alguien traía una silla, otro unas aceitunas, y de repente estábamos todos ahí, hablando de lo nuestro, de lo de todos, de lo de nadie. Esa era nuestra España. La que nos tocó vivir.

Ahora, con casi 65 años a cuestas (unos más pelados que otros), me he puesto a buscar  que se dice de nosotros y pensar en qué nos hemos convertido y en qué nos está convirtiendo el tiempo. Y he encontrado algunas cualidades que se nos asignan, unas que todavía perduran y otras que se van desdibujando y transformando en otra cosa.

1. La familia: nuestro colchón invisible

Si hay algo que nos define es que la familia no es un adorno. Es nuestro seguro de vida. En el sur, la familia ha sido siempre el colchón donde caemos cuando todo lo demás falla. ¿Recordáis la crisis del 2008? Algunos de nuestros hijos volvieron a casa con 30 y pico. Y ahora nosotros cuidamos de nuestros padres de 80 o 90. Esa red no es casualidad. Pero se está desgastando: menos niños, más ancianos, jóvenes que se van tarde... Nuestros nietos no van a tener la misma red. Y eso duele y preocupa, más nos valdrá que empecemos a ocuparnos de eso y miremos como lo han gestionado otros países con éxito.

2. La calle, la plaza, la sobremesa: nuestro arte de estar juntos

El español es animal de espacio público. No hablo de salir a la calle a manifestarse, que también lo hemos hecho a lo grande, sino de hacer de la calle un salón y de la sobremesa un ritual sagrado. ¿Cuántas horas hemos pasado en una sobremesa? Ahí se han contado vidas, se han arreglado rencillas y se ha tejido comunidad. Pero está cambiando: el 7,5% no tiene relación con sus vecinos, el 2,4% ni con amigos. Los jóvenes tienen mil amigos en Instagram pero no saben el nombre del de enfrente. Nosotros, que crecimos en la calle, tenemos que ser los guardianes de esto. Invitemos a cenar, alarguemos la mesa, hagamos de la comida un altar.

3. Ser de aquí, de allá y de todos lados

Nuestra identidad es un lío maravilloso. Te sientes de tu pueblo, andaluz, catalán, vasco, español y europeo a la vez. Todo sin contradicción. Eso es riqueza, pero también lio político. Antes el tema territorial era teórico; ahora está en todas las cenas y si no andas con cuidado, se te termina atragantando el bocado. La balanza del respeto por las diferencias a veces se desequilibra.

4. De iglesias llenas a bancos vacíos

En 50 años hemos pasado de ser ultra católicos a ser un país secularizado. Del 90% de católicos al 55%, y solo el 17% va a misa. Pero la herencia católica sigue ahí: fiestas, Semana Santa, bodas, procesiones... Ya no es fe, es cultura y memoria. Nos define sin que sepamos bien por qué. 

5. Lo que nos hace fuertes

🛡️ Resiliencia: hemos sobrevivido a dictaduras, crisis y terremotos. No somos mejores, pero tenemos una capacidad de improvisación que es nuestra picaresca hecha virtud.

🔥 Calidez: confiamos en el círculo cercano. Acogemos al extraño. Por eso, con casi 10 millones de inmigrantes (el 20%), la integración funciona mejor que en otros países. Y el 90% del empleo nuevo lo ocupan ellos. Está claro que es un trabajo no cualificado y que dejamos para ellos.  Necesitamos que alguien cotice para las pensiones y ellos necesitan cotizar. Hemos cambiando la piel, y eso no se detiene.

🤝 Pragmatismo: en el día a día, priorizamos la convivencia sobre la ideología. Pero ojo: el 14% ha roto con un familiar o amigo por política en el último año, y el 20% tuvo una bronca gorda en Navidad. La polarización se cuela en casa.

6. Lo que nos pesa

🏛️ Desconfianza institucional: confiamos en los nuestros, pero no en el Gobierno, la Justicia ni los partidos. Si no creemos en las instituciones, ¿cómo vamos a mejorarlas?

🎭 Picaresca degenerada: la picaresca era supervivencia, pero ahora se convierte en tolerancia al enchufe y al atajo. No somos los más corruptos, pero desde 2012 hemos perdido 10 puntos en el índice de corrupción. La tendencia preocupa.

⏳ Cortoplacismo: vivimos el momento, y eso está bien, pero no planificamos a largo plazo. Gastamos poco en I+D (1,4% del PIB frente al 2,3% europeo), ahorramos poco, y las políticas van de legislatura en legislatura.

🕊️ Heridas del pasado: la Guerra Civil y el Franquismo siguen siendo un fantasma. El pacto de olvido nos dio democracia, pero no cerró heridas. Hoy estamos más polarizados que Alemania, Francia o Italia. Dos bloques que apenas se tocan. Y en un país con tantas capas identitarias, eso es dinamita.

7. El futuro que viene

👴 Invierno demográfico: envejecemos, nacen pocos niños, la red familiar se resquebraja. El Estado del Bienestar tendrá que reinventarse o reventar.

🌍 Nueva pluralidad: uno de cada cinco es inmigrante. Es estructural, no temporal. España es ya multicultural. Nuestros nietos compartirán clase con marroquíes, colombianos, rumanos, senegaleses... Eso enriquece, pero hay que saber gestionarlo.

📱 Brecha generacional: nosotros valoramos estabilidad y sacrificio; ellos, conciliación, salud mental, sostenibilidad. Están más formados pero más precarios. No los entendemos, pero deberíamos escucharlos.

"Para terminar, como en una sobremesa..."

Resumiendo que es gerundio: España funciona de maravilla en lo pequeño. En el trato humano, en el día a día, en salir del apuro. Somos cálidos, resilientes, ingeniosos. Pero cojeamos en lo grande: en instituciones, en planificación, en meritocracia. Y eso nos pasa factura.

Nuestro mayor tesoro es nuestra humanidad compartida. Nuestro mayor reto es convertir esa inteligencia social en instituciones más sólidas, más transparentes y con futuro. Dejar el atajo y la desconfianza. Dejar de mirarnos el ombligo y mirar adelante.

¿Recordáis aquello de "España es diferente"? Pues lo es, y lo será. La cuestión es si seremos capaces de hacer de esa diferencia algo mejor, no solo más raro.

Brindo —con lo que sea, que a nuestra edad hay que cuidarse— por este país complejo, contradictorio, hermoso y roto que nos ha tocado. Y por nosotros, que aún estamos a tiempo de dejarlo un poco mejor.


✧ A vuestra salud. Prompt engineer: Rosa ✧




Con cariño,
Vuestra compa Rosa.

🎵 Digámoslo cantando

«La España que nos ha tocado»

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🇪🇸 Reflexión de una compañera que todavía mira · Publicado en Reflexiones · 27 de agosto de 2026

Rosa María González · Prompt engineer · Diseño editorial

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